“El tema de la xenofobia es prioridad, porque están estigmatizando al venezolano”: Encargado de Negocios de la Embajada de Venezuela en Ecuador, Pedro Sassone, conversó con PANORAMA
Mejorar los procesos de legalización, las condiciones de empleo y combatir la xenofobia y la discriminación, prioridades de la sede diplomática. Desempleo de venezolanos ronda el 5%.
Es fin de semana y una, dos, tres, cuatro filas de venezolanos serpentean sobre la grama del parque La Carolina, en Quito, uno de los principales centros de confluencia de los emigrantes nacionales que lo visitan, cada fin de semana, para ganarse unos dólares ante la falta de empleo formal en esta ciudad.
Este fin de semana, sin embargo, no hubo decenas sino cientos de venezolanos en el parque. ¿La razón? Acudieron a la tercera jornada consular organizada por la Embajada de Venezuela en Ecuador. Al menos 500 emigrantes, de todas las edades, buscaron orientación sobre la gestión de documentos, retiraron pasaportes y prórrogas y tramitaron las apostillas de sus antecedentes penales, requisito indispensable para gestionar la visa Unasur.
Respondiendo inquietudes estaba Pedro Sassone, el encargado de Negocios de la Embajada, quien ocupa el cargo desde octubre pasado, cuando el Gobierno de Lenin Moreno expulsó a la embajadora Carol Delgado, en rechazo a las declaraciones del ministro de Comunicación de Venezuela, Jorge Rodríguez.
Sassone es sociólogo. En un respiro de la jornada conversó con PANORAMA sobre el trabajo que realizan para regularizar la condición de los venezolanos que han emigrado a este país. También conversó sobre la xenofobia, la misma que recrudeció la noche del 21 de enero, cuando una mujer ecuatoriana fue asesinada a puñaladas por un venezolano en una calle de Ibarra, provincia de Imbabura.
—¿Cuántos venezolanos tienen ustedes en el Registro Consular?—Con este nuevo proceso estamos llegando a unos 8.000 venezolanos que están registrados en Quito. En Ecuador aún no disponemos de las cifras completas.
—¿Cuántos venezolanos hay en Ecuador, según los cálculos de la Embajada de Venezuela?—No hay cifras porque no las manejamos nosotros. Las cifras las tiene la Cancillería (de Ecuador). La Cancillería habla de 230 mil personas, pero no hay certificación. ¿Por qué? Porque hay una amplia movilidad. El venezolano llega aquí, unos regresan a Colombia, otros regresan a Venezuela, otros siguen para Perú, otros para Chile. Ellos dan esas cifras sobre la información de los que entran, es decir, ellos sacan una suma: suman el total y le restan los que van a Perú y el resto es las cifras que están dando.
—En materia diplomática cuándo se designará un nuevo embajador?—Yo estoy (como) encargado de Negocios. Tenemos un equipo normal y la aspiración nuestra es que las cosas se regularicen (con Ecuador).
—¿Usted cree que sí se regularicen a pesar del reciente pronunciamiento de Ecuador sobre Venezuela en la OEA?—Esas son coyunturas. No se han roto relaciones, nosotros tenemos una diplomacia de paz. Estamos trabajando el tema migratorio. Estamos trabajando exclusivamente el problema de la movilidad humana de los venezolanos.
—¿Y cuál es la situación de los venezolanos en Ecuador? ¿Qué balance tienen? Porque hemos visto muchos venezolanos en la economía informal.—No, el balance no es homogéneo. El balance es heterogéneo. ¿Por qué? Porque hay una gran cantidad de venezolanos, la gran mayoría de los que están sacando sus papeles es porque tienen un nivel de estabilidad mínimo, básico por decirlo así. Yo creo que el 85% de los venezolanos tienen una estabilidad a diferentes niveles. Hay profesionales, hay personal técnico que ha logrado insertarse en el mercado de trabajo; hay empresas venezolanas y empresas de diferentes servicios venezolanas ubicadas aquí en el Ecuador, entonces tenemos una franja importante de venezolanos que tienen estabilidad.Hay otra franja de venezolanos que trabajan pero no tiene trabajo fijo. No hay cifras. Nosotros lo que estamos planteando es que haya una posibilidad de tener una “fotografía” exacta de lo que está pasando con el venezolano. No hay cifras para decir ¿cuántos están empleados y cuántos están desempleados? Por la experiencia debemos estar sobre un nivel de desempleo llegando al 4 o al 5% de los venezolanos. Que son las personas de esa masa que están llegando al plan Vuelta a la Patria. Es esa masa de venezolanos que no lograron tener una estabilidad o los derechos desde el punto de vista laboral se los han desconocido. Porque hay otra realidad: el venezolano que logra trabajar pero no le reconocen sus derechos. Esa es una problemática compleja. Hay xenofobia, hay discriminación en el Ecuador.
—¿Han conversado este tema de la xenofobia con el Gobierno ecuatoriano?—Sí, lo hemos estado conversando. Ayer (el viernes), por cierto, hicimos una reunión con la OIM, la Oficina Internacional de Migraciones. OIM nos expresó que ellos están preocupados, y posiblemente en un corto plazo desarrollen una campaña de concientización en el Ecuador.
—El próximo 8 y 9 de abril se realizará Quito la Tercera Reunión de Movilidad Humana de las Américas. ¿Venezuela seguirá sin participar?—Nosotros no estamos asistiendo. ¿Por qué no estamos asistiendo? Porque no nos parece correcto que el único tema de los migrantes en América Latina sea el del venezolano. No es la única problemática: tenemos las migraciones centroamericanas, tenemos la problemática en la frontera de México con Estados Unidos muy grave; entonces nosotros lo que planteamos es que vamos a hacer un debate total de la problemática inmigratoria. No nos parece que los países se reúnan a decidir lo que nosotros debemos hacer; nosotros somos un Estado soberano.
Sobre la documentación se dijo que nosotros no teníamos responsabilidad, y nosotros estamos comprobando que tenemos una responsabilidad, que estamos mejorando los servicios y esta es la comprobación y las cosas que han venido sucediendo.
—¿Cuáles son los tres principales problemas de los venezolanos en el Ecuador? ¿La legalización es uno de ellos?—No, eso se está resolviendo. Eso es un cuello de botella, más que un problema es un cuello de botella que se está resolviendo. Con los antecedentes penales podemos decir que estamos respondiendo al 100% de la demanda, que es el documento central para la legalización. Ya eso dejó de ser un problema.
Con los pasaportes hemos estado entregando en estos últimos dos meses, entre pasaportes y prórrogas, 1.200, eso también descongestiona. De tal manera que la otra parte está dependiendo de los ritmos de las reuniones técnicas con el Ecuador. Y el tema de las apostillas para las licencias y los títulos universitarios está en puertas, estamos optimistas que en vuelta de unas dos o tres semanas podamos empezar a dar esa documentación.
El segundo, que no depende de nosotros, depende de la propia dinámica, que creo que es el problema crucial, es la posibilidad de la sostenibilidad económica del Ecuador. No es sencillo.Entonces, el segundo tema es el problema laboral y el tercer tema es el tema de la discriminación y la xenofobia. Se ha conformado una actitud social en ese sentido. En prioridades, está el tema de la xenofobia, porque está muy mal trabajado el tema a nivel de comunicación; están estigmatizando al venezolano, al estigmatizarlo y decir que hay una crisis migratoria indudablemente que se genera toda una conducta social.
—¿Cuál es el balance de estas jornadas consulares?—Esta es la tercera jornada, hemos realizado una en Guayaquil y con esta, dos en Quito. Esto forma parte de una búsqueda de nosotros por responderle a las exigencias de documentación del venezolano. Estamos haciendo todo lo posible, desde acá y desde Caracas, por la orden de nuestro canciller (Jorge Arreaza) de mejorar nuestro servicio de atención.
De hecho, nosotros estamos mejorando a partir de 12 actuaciones consulares: De esas 12 actuaciones consulares la que tenemos activada ahorita es la apostilla de los antecedentes penales, que es el requisito que le piden al venezolano para hacer la visa de Unasur.Estamos en espera de la certificación de Ecuador, en lo que tiene que ver con la licencia de conducir que es una herramienta sumamente importante para trabajar, y también estamos esperando la apostilla de los documentos universitarios.
Estas son las dos documentaciones que estamos esperando. Tenemos una mesa técnica instalada con el Ecuador, a través de su Secretaría de Movilidad Humana, nos ha ido muy bien. Ya tenemos dos meses trabajando con ellos. Esto nos ha permitido ir analizando cada uno de los procesos consulares. Hay buen espíritu por parte de la Cancillería (ecuatoriana), un espíritu de colaboración y eso nos ha permitido avanzar, eso nos está comprobando que sí es posible ir avanzando en el proceso de intercambio con la Cancillería ecuatoriana.
A la par de este proceso, nosotros también estamos activando desde hace tres meses el Programa Vuelta a la Patria, que es un programa donde ya van 18 vuelos, el próximo vuelo es el 26 de enero, que serán los vuelos 19 y 20.
Son vuelos que se activan a partir de una petición voluntaria de venezolanos. Ha sido un éxito, porque bueno, han sido los venezolanos y venezolanas que no se les ha cumplido sus objetivos, que no tienen posibilidad de sostenibilidad económica y material en el Ecuador, y han expresado su espíritu de volver.
—¿Cuántas personas han regresado a Venezuela con ese plan?—Con los 18 vuelos estamos llegando a 1.900 personas. El proceso consiste en un censo, que se realiza en el horario de oficina del Consulado. Tenemos en lista de espera unas 400 personas, pero es un programa que ya tiene una línea de continuidad. De tal manera que tenemos ya programados los vuelos del mes de febrero.
—¿Cuántas personas viajarán en los vuelos del 26 de enero?—En el vuelo de este 26 de enero saldrían 175 personas. No hay ningún requisito, ser venezolano, aunque también viajan compatriotas ecuatorianos, de gente que vive allá en Venezuela, y se había venido y quiere volver a Venezuela.