Giancarlo Di Martino inspeccionó este jueves 8 de octubre los trabajos en la Cañada Cacaíto, adyacente al Terminal Terrestre, en la avenida 17 de Los Haticos, en Maracaibo, y defendió la labor de los “topos” del Instituto Municipal del Ambiente.
Una limpieza manual en la Cañada Cacaíto
Durante la visita, el alcalde se sumergió con los trabajadores encargados del mantenimiento manual de los cauces y afirmó que ese esfuerzo es parte del “sentido de pertenencia” que, a su juicio, debe prevalecer en la ciudad.
Lisandro Sánchez, descrito como el más experimentado de los “topos”, explicó que trabajan debajo del puente donde no entra la máquina y que extraen arena, envases plásticos de refrescos, barro, palos, troncos y ramas.
“Desde el 2005 estamos trabajando en esto con nuestro hermano Di Martino. Cuente con nosotros alcalde, que estamos aquí dispuestos para trabajar”, dijo Sánchez.
“Las máquinas no son capaces de sustituir esta labor”

Di Martino sostuvo que los únicos que pueden hacer ese trabajo son ellos, porque conocen bien las cañadas, y remarcó que, sin ese apoyo, no sería posible solventar el problema.
También señaló que los “topos” han trabajado desde el 2005 en distintos puntos de la ciudad, entre ellos el Core 3, el Planetario Simón Bolívar, la Laguna de Las Peonías, la Circunvalación 1, el “Cajón” de La Vega y Caño Araguato.
Otro trabajador, Nolberto Morales, dijo que el alcalde se metió en la cañada “como uno más” y afirmó que estaba haciendo un gran trabajo por la ciudad.
“Los únicos que pueden hacer este trabajo son ellos, que lo conocen bien. Y si no se hace este trabajo, no hubiéramos hecho nada. Las máquinas, o la inteligencia artificial, no son capaces de sustituir esta labor”, dijo Di Martino.
Un mensaje de respaldo al trabajo municipal
Al cierre de la inspección, Di Martino sostuvo que la voz de los trabajadores refleja “el despertar del pueblo” y afirmó que con esas capacidades y potencialidades la ciudad puede salir adelante.




