Los miembros del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo se concentraron ayer frente a las seis estaciones de la ciudad. Esta vez, se quitaron sus trajes de “héroes” para vestirse de manifestantes. Durante dos horas clamaron por el pago de la primera quincena de este mes, el bono de alimentación correspondiente a mayo, el fideicomiso y los retroactivos.
Divulgaron un video en el que afirmaron estar realizando un “plantón” en protesta a su situación.
Para ellos, al igual que para el personal de la Alcaldía de Maracaibo y sus paramunicipales, quienes protestan desde la semana pasada, resulta insostenible subsistir con un salario básico mensual de 40.638 bolívares y un cestatique de Bs 63.720.
“Pensamos que no han pagado como retaliación por los daños que los trabajadores del barrido manual le causaron la semana pasada a la fachada de la Alcaldía. Nosotros no tenemos la culpa. Nos dijeron que mañana (hoy) iban a depositar la quincena, pero no lo creemos porque nunca han pagado un fin de semana”, explicó Jhoan Morán, secretario de Finanzas del Sindicato Bolivariano de Bomberos de Maracaibo.
Además, el funcionario opinó que el ayuntamiento “ha tomado como excusa que los destrozos causaron un problema en el servidor y por eso no han podido pagar”. Ante esto, el director general de la Alcaldía, Juan Pablo Lombardi, declaró el miércoles: “La información que tengo de Tecnología es que ya se está retomando el sistema”.
Pero el reclamo por los pasivos laborales solo encabeza las quejas de los bomberos. Morán aseguró que, desde hace tres años, les quitaron el beneficio del comedor. “De acuerdo con la Ley de Bomberos, ese servicio es obligatorio, permanente y gratuito. Pero nosotros debemos hacer potazos para comer”.
Sostuvo que la alcaldesa prometió que “ese dinero lo iban a destinar para la reparación de ambulancias y vehículos”. No obstante, estos funcionarios deben trabajar “con las uñas” porque la dotación es paupérrima. Lo más alarmante es que ninguna estación de la ciudad tiene ambulancia, pese a que, según la OMS, lo ideal es contar con una por cada 25 mil habitantes. Si esta premisa se cumpliera, esta localidad tendría 58.
“Solo en la estación de Arismendi hay un camión que usamos para apagar los incendios, es el mejorcito. En la número 3 (HUM), la unidad operativa funciona con una bomba centrífuga. En las demás no hay ningún vehículo. No tenemos unidades de combate y si hay un incendio de altura, no podemos hacer nada”, lamentó el secretario sindical.
La falta de uniformes y de equipos de protección personal se suman a las carencias. “Yo sufrí una quemadura de segundo grado por radiación porque no tenía guantes”, contó Morán.
Por otra parte, los trabajadores de Sagas, en sintonía con los del Centro de Procesamiento Urbano (CPU), del Sedemat y el Imtcuma, tienen las actividades paralizadas.
Howard Urdaneta, secretario general del Sindicato de Sagas, afirmó que, el jueves en la tarde, los empleados entablaron reuniones con los directores de recursos humanos de cada dependencia municipal, pero el malestar no fue disipado. “Nos plantearon pagar las quincenas para mañana (hoy), el cestatique el miércoles y el pago de los lentes el 30 de junio”, precisó. Mientras que el bono de alimentación de este mes (sin retroactividad) sería pagado el 10 de julio, a Bs 108 mil, monto vigente hasta el último de abril. Los fideicomisos quedarían para septiembre. No llegaron a acuerdos con respecto al ajuste del sueldo básico. “Nosotros firmamos la minuta, pero ellos saben que el incumplimiento de lo hablado llevará a más conflicto”, advirtió Urdaneta.