Las autoridades venezolanas decidieron anular la medida que acordaron recientemente que obligaba a las empresas privadas a desviar la producción de algunos alimentos básicos hacia la red de comercios públicos. Esa medida había generado fuertes críticas de los empresarios que aseguraron que la normativa agravaría los problemas de escasez en el país.
La estatal Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria dijo en un breve comunicado, que fue difundido este jueves en su página de internet, que quedó «sin efecto» la orden que dio a las empresas privadas de desviar parte de su producción a la red de comercios estatales, pero no ofreció más detalles de la decisión.
El levantamiento de la medida se da tres días después que el presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos, Pablo Baraybar, anunció que habían recibido la orden del gobierno de desviar hacia los comercios estatales entre 30% y 100% de la producción de leche, pasta, aceite, arroz, azúcar, y harina de trigo y de maíz.
Baraybar dijo que la medida afectaría a «más de 80.000 puntos comerciales» del país que en los próximos días comenzarían a tener mayores problemas de abastecimiento. La red privada de supermercados y pequeños comercios de Venezuela tiene 15 veces más locales que la red pública que está integrada por los comercios PDVAL, Mercal, Bicentenario y otros comercios más pequeños, según cifras de la industria de alimentos.
