Insólito. ¿Hay otro adjetivo que mejor describa a un trencito para niños que circule como unidad de transporte público? Sin la típica música infantil que acompaña los recorridos y “full” de pasajeros, el colorido tren se abre paso en la avenida La Limpia de Maracaibo, donde colecta a usuarios que, tras larga espera, encuentran alivio en sus vagones.
El risible transporte se convierte, en horas pico, en la salvación de pasajeros que esperan hasta dos horas por una unidad. Alrededor de las 5:00 pm, se puede ver cómo pasa abarrotado de personas que, entre peligro, vergüenza y risas, llegan a sus destinos.
El riesgo de un accidente es latente y consumado, borraría la gracia en que se convierte, para algunos, abordar un vehículo diseñado para el uso infantil. Es el colapso del transporte público marabino y el interés por el dinero en efectivo motiva a choferes “piratas” a aprovechar el vacío de unidades al servicio, que suma un 90% de flota paralizada.
Si el ‘trencito’ llama la atención, más lo hace un carro fúnebre, azul, que ha sido transformado en un “carrito” por puesto. Único en su transitar, se le ve en el tramo del Kilómetro 4 – Los Cortijos colectando pasajeros rezagados. “Lo maneja una mujer, es un carro azul oscuro y la gente va dentro, como si nada, riéndose”, relató un marabino.
