El Caracazo consistió en una serie de disturbios y protestas que comenzaron el 27 de febrero de 1989 en Guarenas (15km al este de Caracas), para rechazar las medidas económicas anunciadas por el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que incluía el alza en 30% de los precios de la gasolina, incremento del 30% de las tarifas del transporte público por tres meses, pudiendo elevarse a 100%. Esto provocó un estallido social, impulsado por la creciente desaprobación de la gestión del presidente Pérez, la ruptura con su partido Acción Democrática y la falta de nuevos liderazgos.
El nombre proviene de Caracas, la ciudad donde acontecieron parte de los hechos, recordando a otro hecho violento ocurrido en Colombia el 9 de abril de 1948; el Bogotazo.
La masacre ocurrió el día 28 de febrero cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana, Fuerzas Armadas del Ejército y de la Guardia Nacional salieron a las calles a controlar la situación. Aunque las cifras oficiales reportan 276 muertos y numerosos heridos, algunos reportes extraoficiales hablan de más de 300 personas fallecidas y 2.000 desaparecidas.
La gente de escasos recursos de la capital, en zonas populares como Catia, El Valle, Coche y Antímano, tomó el control de las calles. Los canales de televisión transmitían en vivo los hechos, al principio en los sectores populares había protestas pacíficas, pero ante el abuso, la brutalidad y la ineficacia de los cuerpos de seguridad, se producen más enfrentamientos, motines y protestas, cada vez tornándose de forma más violenta.
