La Casa Blanca ordenó a Anthropic suspender de inmediato el acceso a Fable 5 y Mythos 5 para cualquier persona que no sea ciudadana estadounidense, una medida aplicada por motivos de ciberseguridad nacional que obligó a la empresa a desactivar ambos modelos en todo el mundo.

Una restricción inmediata y sin mayores explicaciones

La directiva, emitida el 12 de junio, llegó sin una justificación técnica detallada ni una aclaratoria pública sobre su duración. De acuerdo con el comunicado divulgado por Anthropic, la instrucción se enmarca en un mecanismo de control de exportaciones y prohíbe el uso de esos modelos a cualquier persona que no tenga ciudadanía estadounidense, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.

La medida también alcanza al personal de la propia compañía que no sea estadounidense. Para cumplir con la orden, la empresa dirigida por Dario Amodei desactivó los dos modelos para todos los usuarios. Al intentar acceder, el servicio muestra un aviso de restricción.

El argumento de seguridad y la respuesta de Anthropic

Según Anthropic, el gobierno estadounidense sostiene que encontró una forma de hacer jailbreak al modelo. La empresa no comparte esa evaluación. Tras revisar la demostración presentada para eludir el sistema, concluyó que las vulnerabilidades detectadas eran menores, que ya habían sido identificadas y que podían encontrarse también en otros modelos del mercado sin necesidad de una técnica de elusión similar.

Anthropic afirma que cumplió la orden mientras trabaja para resolver la situación. La compañía dijo creer que se trata de un malentendido y que busca restablecer el acceso lo antes posible. También señaló que apoya la restricción de tecnologías verdaderamente peligrosas, pero insistió en que cualquier decisión de ese tipo debe ser transparente, justa y respaldada por hechos técnicos.

Un modelo pensado para ciberseguridad

Mythos fue diseñado específicamente para tareas de ciberseguridad, por lo que su apagón impacta tanto a usuarios comerciales como a entidades que lo utilizaban para gestión activa de defensa. Antes de su despliegue público, Anthropic lo compartió con organizaciones que administran infraestructura crítica para que pudieran detectar fallas y corregirlas antes de que actores maliciosos las aprovecharan.

La empresa dice que realizó miles de horas de pruebas con el gobierno de Estados Unidos y que también compartió el modelo con 40 organizaciones vinculadas a infraestructura crítica, además de otras 150 entidades, con el mismo objetivo de identificar vulnerabilidades antes de su explotación.

Un precedente para la industria de IA

Anthropic considera que la decisión marca un precedente delicado. Si un modelo puede ser retirado cada vez que alguien encuentre una vulnerabilidad, advierte, entonces ningún sistema podría lanzarse con normalidad porque ningún software está libre de fallos. A juicio de la compañía, convertir esa lógica en norma podría ralentizar el desarrollo de modelos avanzados, reducir la disponibilidad de especialistas extranjeros y recortar ingresos si no pueden comercializarse fuera de Estados Unidos.

La empresa también sostuvo que la capacidad que Washington identificó como riesgosa en Fable 5 ya está disponible en otros modelos del mercado, incluido GPT-5.5 de OpenAI, sin que ese servicio haya recibido una suspensión similar. Para Anthropic, esa diferencia de trato resulta evidente.

El trasfondo entre Washington, Anthropic y China

La decisión se suma a una serie de desencuentros entre el gobierno estadounidense y Anthropic que vienen desde principios de año. En marzo, el Pentágono consideró a la empresa un riesgo para la cadena de suministro. Además, la administración estadounidense ya había colocado a la compañía en la lista de actores demasiado peligrosos para el uso gubernamental.

El episodio se enmarca también en la carrera tecnológica entre Estados Unidos y China, en la que ambas potencias han recurrido a aranceles, controles sobre materiales críticos, restricciones a la venta de chips, software especializado y normas de exportación aplicadas a nuevas categorías tecnológicas, incluidos los modelos de IA más avanzados. En ese contexto, el gobierno de China ha logrado convertir varios obstáculos en una oportunidad para acelerar su independencia tecnológica.

En términos prácticos, la orden plantea una duda jurídica central: si una norma pensada originalmente para chips, satélites o software especializado puede aplicarse también a un modelo de IA de uso general disponible por internet. Para Anthropic, la respuesta aún no está cerrada y el debate apenas comienza.