Ciencia y Tecnología

40 expertos plantean cómo frenar el impacto social de la IA hacia 2030

Un grupo de 40 expertos en tecnología, economía y políticas públicas se reunió en Washington para analizar cómo la inteligencia artificial podría…

Un grupo de 40 expertos en tecnología, economía y políticas públicas se reunió en Washington para analizar cómo la inteligencia artificial podría transformar la sociedad estadounidense de aquí a 2030 y qué medidas permitirían reducir sus efectos negativos. El encuentro partió de una premisa compartida: el impacto social será significativo y conviene prepararse para él.

Un escenario de crecimiento económico con tensiones sociales

La reunión fue organizada por Windfall Trust, una organización independiente que busca anticipar y gestionar los cambios que traerá la IA mediante políticas y marcos legales orientados a una distribución más justa de la riqueza.

Durante el encuentro se examinó un escenario denominado “Prosperidad sobre el papel”, en el que los indicadores macroeconómicos reflejan una economía en expansión, pero con problemas profundos en el plano social. En esa proyección, la IA casi duplica el PIB de Estados Unidos, la productividad laboral se dispara y el índice S&P 500 sigue al alza.

Más empleo precario y subempleo

Detrás de esos datos favorables, los expertos prevén un deterioro del mercado laboral. El problema no sería solo el aumento del desempleo, sino también del subempleo, que pasaría del 8% al 14%. Eso implicaría más trabajos ocasionales, empleos a tiempo parcial y ocupaciones por debajo de la preparación de quienes las desempeñan.

El impacto más fuerte recaería sobre los trabajadores de cuello blanco, especialmente los empleados de oficina. Frente a ese panorama, varios participantes apuntaron que los oficios tradicionales, como la fontanería, la electricidad o la albañilería, podrían ganar demanda y mejores salarios al menos durante un tiempo.

Aun así, esa ventaja sería temporal. El grupo advirtió que muchos trabajadores de oficina podrían intentar reconvertirse hacia esas actividades, lo que aumentaría la oferta de mano de obra y presionaría a la baja su valor.

Riesgos políticos y sociales

Los expertos también anticipan que la distancia entre los datos económicos positivos y la realidad cotidiana de buena parte de la población puede alimentar el malestar político, ampliar la brecha generacional y reducir la natalidad por el descontento de los jóvenes.

No todo en ese escenario sería negativo. También prevén que la sanidad y la educación se abaraten gracias a las herramientas de IA y que las personas dispongan de más tiempo libre para actividades creativas.

Las propuestas para evitar el peor escenario

El objetivo principal del encuentro fue debatir políticas que permitan prevenir ese panorama. Las propuestas se concentraron en dos frentes: por un lado, programas de recualificación y formación para los trabajadores; por otro, mecanismos para redistribuir la riqueza generada por la IA.

Entre las ideas puestas sobre la mesa figuran la renta básica universal, impuestos específicos a las empresas de IA y la creación de un fondo soberano al que se destine parte de los beneficios.

Los asistentes reconocieron que la polarización política haría muy difícil aprobar reformas de ese alcance, aunque también coincidieron en que no actuar podría resultar mucho más costoso.

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