Tras 40 horas de debate, el proyecto 2027 superó su primera etapa con un acuerdo sobre regiones y la apuesta de Jorge Quiroz por reservar sus movimientos para el Senado.
Tras 40 horas de debate repartidas en seis sesiones, la Comisión Mixta de Presupuestos dio por superada la primera etapa del erario nacional 2027 a la 1.34 de la madrugada del viernes. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, cerró la jornada con un balance favorable: casi todo el proyecto quedó aprobado, salvo algunos desmarques de RN y el rechazo de la partida del Ministerio de Educación.
El pacto que abrió espacio para Yasna Provoste
La jugada más relevante de Quiroz fue acercarse a Yasna Provoste, quien terminó convertida en su principal interlocutora. La estrategia comenzó a tomar forma en una cena realizada el lunes 19 de octubre en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, donde Quiroz reunió a un grupo representativo de gobernadores regionales y a Provoste, en una cita sugerida por Javier Macaya.
A esa reunión asistieron, además de Macaya, el senador Renzo Trisotti, asesores ministeriales entre ellos Felipe Donoso, y el director de Presupuestos, José Pablo Gómez. Ese mismo 19 de octubre, en la mañana, la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos que presidía Provoste había empatado a tres votos en la partida de gobiernos regionales, con la oposición y los gobernadores inclinados al rechazo por los recortes.
Para evitar un nuevo empate que habría significado el rechazo, Quiroz llamó a Provoste para proponer una mesa de diálogo a cambio de aprobar la partida. La senadora DC respondió con una salida intermedia: no votar los fondos de las regiones y dejar el asunto pendiente.
Desde esa cena, el diálogo continuó de forma periódica hasta que, el jueves de la semana pasada, las partes alcanzaron un acuerdo para subir el presupuesto de las regiones y dar más atribuciones a sus autoridades. El Gobierno quería anunciarlo en el “Congreso de las Regiones 2026”, en Concepción, pero los jefes regionales pidieron que se comunicara en Valparaíso, en el Parlamento, para reconocer el papel de Provoste en la negociación.
En ese anuncio, el gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, agradeció públicamente a la senadora. La escena fue observada con recelo por parlamentarios del PS, el PC, el Frente Amplio e incluso RN, que quedaron fuera de la foto. Pese a ello, el acuerdo fue ratificado por unanimidad, con 26 votos a favor, en la Comisión Mixta.
Quiroz guarda la mayor ofensiva para la Cámara y el Senado
En Hacienda interpretaron ese desenlace como una señal positiva. Aunque reconocen que Provoste es una interlocutora exigente, el oficialismo considera que su papel mostró mayor estabilidad para cerrar acuerdos. El antecedente de las conversaciones fallidas con senadores del PS y el PPD en la megarreforma dejó, según esa lectura, más peleas y malentendidos.
La apuesta de Quiroz no se limitó al pacto regional. Siguiendo una estrategia parecida a la que había usado su antecesor en el gobierno de Gabriel Boric, Nicolás Grau, decidió no reponer la mayoría de los gastos rechazados en las subcomisiones y guardar sus principales cartas para las siguientes etapas en la Cámara y el Senado.
Solo hizo concesiones puntuales. Además del caso de los gobernadores, ajustó recursos para la Contraloría y el Servicio Electoral. Pero, a diferencia de Grau, que repuso gran parte de los dineros en la Cámara, Quiroz aparece más inclinado a concentrar su ofensiva en el Senado.
Esa decisión puede elevar la tensión con los diputados, incluso con los del oficialismo, aunque el plan busca también presionar a la oposición en la fase siguiente. La situación más delicada sigue siendo la partida de Educación, que ya acumulaba varios rechazos en la Cuarta Subcomisión que presidía Provoste.
Fue la propia senadora DC quien propuso a Macaya y a Quiroz rechazar de forma colectiva esa partida antes de entrar en una discusión más extensa, que incluso amenazaba con dividir al oficialismo. En el Gobierno dan por descontado que se repondrá el plan de entrega de computadores, pero la duda central sigue siendo qué ocurrirá con la educación superior. Quiroz, por ahora, mantiene sus cartas sobre la mesa, pero no las muestra.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.