La diputada de Renovación Nacional Ximena Ossandón criticó este martes la decisión de José Antonio Kast de mantener a Fernando Rabat en el Ministerio de Justicia y advirtió que el costo político de esa definición ya se extendió a todo el sector. En declaraciones a CNN Chile, vinculó la controversia con la firma de 56 decretos que concedieron rebajas de condenas a personas condenadas por delitos sexuales contra menores.
La reunión con Kast y la permanencia de Rabat
Ossandón recordó que el lunes por la mañana, durante una reunión con Kast, el Mandatario les comunicó su determinación de sostener a Rabat en el cargo. Según relató, allí les avisó que asumiría las responsabilidades políticas y los costos de esa decisión.
La parlamentaria rechazó que esas consecuencias puedan recaer solo sobre una persona. Sostuvo que hoy un sector entero está dando explicaciones y mencionó a concejales y consejeros que, según dijo, reciben reclamos de la calle porque la gente no está contenta.
También planteó que sacar a Rabat “tal vez” ayudaría a descomprimir la tensión política y alertó de que el respaldo al ministro podría complicar la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027. En ese punto, afirmó que la agenda del gobierno se está viendo empañada y prácticamente paralizada.
Ossandón ve un error político y se desmarca del libelo
En otro tramo de sus declaraciones, la diputada insistió en que el costo político es demasiado alto y que el riesgo para el sector cambió respecto de la semana pasada. Dijo que están dando demasiadas explicaciones y que, si hay que hacer cambios, deben hacerse.
Desde RN, agregó, entienden que la responsabilidad política es de Kast, pero que el impacto alcanza al sector completo, incluidos parlamentarios, concejales y consejeros. Según Ossandón, todo esto responde a un error político en el que no se midieron las consecuencias.
La parlamentaria también cuestionó las explicaciones de Rabat para justificar las rebajas de condenas, en especial el argumento de la “economía procesal”. A su juicio, hubo un error de impericia política propio de un gabinete con personas sin experiencia política.
Pese a sus críticas, Ossandón tomó distancia de la acusación constitucional que prepara la oposición contra Rabat. Señaló que nadie se imagina cómo se podría configurar una transgresión a la Constitución y la ley, por lo que adelantó que, hasta ahora, votaría en contra del libelo.




