Con 15,38% de los votos contabilizados en la segunda vuelta presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro pasó a encabezar el escrutinio con 50,10%, frente a 49,90% de Luiz Inácio Lula da Silva. El registro parcial atribuyó 9.606.771 votos al senador y 9.569.996 al mandatario.

El recuento cambió de tendencia

Flávio Bolsonaro supera a Lula con 15,38% escrutado

Los resultados preliminares difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE), la autoridad electoral brasileña, mostraban antes a Lula por delante: con 10% escrutado tenía 50,46%, contra 49,54% de Bolsonaro. Cuando el conteo apenas llegaba a 2%, Lula marcaba 51,72%, después de haber comenzado con una ventaja de 13 puntos.

La publicación de resultados fue interrumpida mientras se extendía por dos horas la votación en centros que todavía tenían urnas abiertas. La medida, anunciada a la hora prevista para el cierre, no permitió reabrir los locales que ya habían cerrado. Tras concluir la prórroga, el TSE reanudó la divulgación de cifras; en ese momento, con 0,29% contabilizado, Lula seguía al frente.

Quejas por el acceso al voto

Flávio Bolsonaro supera a Lula con 15,38% escrutado

Ambos candidatos habían expresado preocupación por posibles efectos de interrupciones del transporte público y del mal tiempo en la participación. En un edificio de Pinheiros, en São Paulo, algunos votantes dijeron que no pudieron votar pese a presentarse durante la extensión. Henny Lauer, de 34 años, afirmó que acudió al centro después de recuperarse de un malestar y que se marchó sin sufragar. Representantes electorales entregaron constancias a quienes reportaron el impedimento.

En Salvador, observadores informaron que las puertas de un centro de votación fueron abiertas de nuevo a las 18:05 y que personas congregadas afuera reclamaban poder votar. No estaba claro si esos sufragios serían registrados ni qué mecanismo se utilizaría.

La politóloga Denilde Holzhacker advirtió que los problemas de transporte y la ampliación del horario podrían derivar en una crisis de legitimidad. Sostuvo que la confianza depende tanto de un conteo exacto como de que la ciudadanía tenga condiciones iguales para votar.