Belleza y Salud

Crean en el MIT un sensor ingerible del tamaño de un arándano para medir la temperatura corporal en tiempo real

Un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) desarrolló un sensor ingerible diminuto, del tamaño de un arándano, capaz…

Un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) desarrolló un sensor ingerible diminuto, del tamaño de un arándano, capaz de medir la temperatura corporal en tiempo real con alta precisión. El dispositivo podría ayudar a detectar de forma temprana infecciones o picos de fiebre peligrosos, especialmente en personas vulnerables.

Un dispositivo pequeño y preciso

El hallazgo fue descrito en la revista Nature Electronics y destaca por sus dimensiones: 6 milímetros de diámetro y 4 milímetros de altura. Ese tamaño facilita su ingestión y reduce el riesgo de obstrucción del tracto gastrointestinal.

El circuito mide la temperatura con una precisión de 0,01 grados Celsius y requiere muy poca energía, apenas unos 10 nanowatios. Gracias a ese bajo consumo, puede funcionar con una pila de botón de 1,55 voltios, de 4,8 milímetros de diámetro y un grosor de aproximadamente 1,6 milímetros.

Seguimiento continuo desde el exterior

Para obtener la lectura, una antena externa ubicada fuera del cuerpo, a una distancia de entre 30 y 60 centímetros del sensor, calcula el valor de la temperatura interna cada segundo. Eso permite una vigilancia continua del organismo.

Giovanni Traverso, profesor del MIT y gastroenterólogo en el hospital Brigham and Women de Boston, afirmó: “Un sensor como este nos permite monitorizar infecciones e identificarlas de forma temprana, algo muy relevante para poblaciones de riesgo, como las personas inmunodeprimidas por tratamientos de quimioterapia o medicamentos inmunosupresores”.

Aplicaciones médicas

Además de la detección temprana de infecciones, el dispositivo podría servir para obtener mediciones más precisas de la temperatura corporal central como indicador de la ovulación, con fines de fertilidad. También podría usarse para controlar la fiebre en niños y para monitorear pacientes durante y después de la anestesia, una etapa en la que suelen alterarse los mecanismos normales de regulación de la temperatura corporal.

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