Se trataba del primer juego de las Águilas del Zulia en la temporada 2018-2019, parte baja de la sexta entrada en el “Chico” Carrasquel, corredores en las tres bases, dos outs y una carrera por cero a favor de los rapaces.
El mánager Lipso Nava decide cambiar al lanzador y confiar la tarea a Will Changarotty, logrando así su primera actuación en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (Lvbp). Una salida perfecta.
No se puede describir de otra forma la tranquilidad y seguridad con la que el marabino, de 22 años, controló la situación al dominar a César Valera con elevado al jardín derecho y no permitir que Caribes de Anzoátegui volteara la pizarra.
“No esperaba que me sacaran en una situación así por ser mi primer año, pero me dieron la oportunidad y bueno, gracias a Dios pude hacer el trabajo”.
Los nervios no lo invadieron al afrontar la situación “salí con seguridad, no pensé en los corredores, solo quería hacer mi trabajo, eso me permitió estar confiado. Me sentí muy bien, porque terminé la entrada, de la forma en que quería”, dijo Will, vía telefónica desde su habitación en Puerto la Cruz.
El lanzador derecho que en la MLB está firmado con los Cardenales de San Luis, expresó a PANORAMA que “desde hace tres años esperaba el momento de pitchar aquí. A lo que supe que podría lanzar con mi equipo natal me hizo sentir muy alegre. Para mí es importante poder lanzar en esta ciudad que me vio crecer”.
El marabino que culminó en la sucursal clase A fuerte con Pájaros Rojos, agregó también que planea jugar hasta donde el equipo llegue. “No tengo ninguna restricción, planeo estar con el equipo hasta donde lleguen. Quiero poder dar lo mejor de mí en esta mi primera temporada y aportar para que ganemos”.
Manifestó que ser parte del roster aguilucho lo hace sentirse cómodo y que se puede comparar como tener otra casa.
El pelotero que se formó en la pequeña liga Coquivacoa, y en 2008 fue parte del equipo que asistió a la Serie Mundial infantil en Williamsport, agregó “es muy bueno, hay buen trato uno se siente en familia. Lipso (Nava), es muy buena persona y da muy buenos consejos, se preocupa por los que estamos en nuestro primer año y nos ayuda a sentirnos confiados. Todo es excelente”.
También refirió que estará listo para cada vez que el equipo necesite de él. “Espero que sigan dándome la confianza como en ese primer juego, estoy emocionado por lo que viene”.
De la misma forma habló del cuerpo técnico, con quienes espera poder mejorar su sinker y slider “es algo que quiero y me mandó a trabajar el equipo de Cardenales de San Luis. Estoy practicando cada vez que puedo y recibiendo los consejos de todo el staff, hasta ahora todo ha fluido muy bien y sé que puedo lograr el objetivo”.
Changarotty dejó efectividad de 3.38 con Pájaros Rojos en la temporada que culminó este año, allí completó 26.2 entradas en 20 presentaciones.
En sus tres años jugando béisbol profesional ha dejado muy buenas impresiones.
“Nunca me fijó en superar a alguien, quiero cumplir mis metas, el año que viene espero poder terminar en doble A o Triple A, para eso sé que debo seguir trabajando como hasta ahora lo vengo haciendo”, aseguró.
El pelotero tiene visualizado su futuro y “en cinco años quiero poder estar jugando en las Grandes Ligas y que todo lo que hasta ahora he trabajado tenga sus frutos”, destacó el lanzador.