La velocidad de los pitchers abridores en Grandes Ligas sigue en aumento y esta temporada alcanzó un máximo registrado en la era del seguimiento de pitcheos, iniciada en 2008. La recta de cuatro costuras promedio de los abridores llegó a 94.6 millas por hora, por encima de las 91.8 mph que registraba en 2012.
Los números confirman lo que ven los bateadores
Varios jugadores de ofensiva describieron un cambio drástico en apenas una década. Mike Trout recordó que, cuando debutó, el promedio de los abridores rondaba las 90 o 91 millas por hora, mientras que ahora, según su percepción, se acerca a las 95 y cada vez aparecen más lanzadores capaces de superar las 100.
Matt Olson, quien debutó en 2016, también dijo que la diferencia es evidente en el plato. Freddie Freeman, debutante en 2010, resumió el problema en el poco margen de reacción que deja un lanzamiento de ese tipo.
Misiorowski, el caso más extremo de la temporada
En ese panorama, Jacob Misiorowski se ha convertido en el nombre más llamativo. El abridor de los Cerveceros promedia 100.5 mph en su recta de cuatro costuras esta campaña y ha seguido elevando sus registros.
Sus dos últimos lanzamientos en su blanqueada de juego completo ante los Filis fueron medidos a 103.4 mph y 103.1 mph. Según la información recopilada, antes de esta temporada la mayor cantidad de pitcheos de 100 mph o más de abridores en una sola campaña era de 726; en la primera mitad de este año la cifra ya había llegado a 1,018.
Más brazos superan las 100 millas por hora
El salto no se limita a un solo lanzador. Hasta ese corte de la temporada, 22 abridores habían alcanzado las 100 mph, y 14 habían lanzado al menos cinco rectas de tres dígitos. En 2015, apenas cinco pitchers lograron esa marca durante toda la campaña.
CJ Abrams, de 25 años, dijo que cuando crecía lanzar a 100 millas por hora parecía una rareza. Ahora, según su visión, esa velocidad se ha vuelto mucho más común en toda la liga.
