Los Diamondbacks de Arizona confirmaron la continuidad de Torey Lovullo al frente del equipo para su undécima temporada, tras firmar una extensión de contrato por dos años que lo mantendrá en el banquillo hasta la temporada 2028. La decisión llega a pesar de que el conjunto de Phoenix quedó marginado de la postemporada en el último día de la campaña regular por segunda ocasión en tres años.

Una temporada de altibajos sin boleto a octubre

El futuro del estratega de 61 años estuvo bajo cuestionamiento luego de que los Diamondbacks se perdieran la fase final por tercer año consecutivo. La eliminación se concretó en la jornada final, cuando los Filis de Filadelfia derrotaron 7-3 a los Rays de Tampa Bay, sentenciando las aspiraciones del conjunto del desierto.

A pesar de no alcanzar el objetivo principal, Arizona cerró el año con 86 victorias y 76 reveses. El gerente general Mike Hazen respaldó firmemente la labor de Lovullo, señalando que el piloto firmó una de sus actuaciones más destacadas al sobreponerse a múltiples lesiones de jugadores clave y guiar a la novena a 47 triunfos mediante remontadas, la cifra más alta en las Grandes Ligas.

El historial y los retos de cara al futuro

Lovullo es el mánager con más lauros en la historia de la franquicia, acumulando una foja de 750-768 durante una década completa al mando. Su punto más alto se registró en 2023, cuando condujo al equipo a una sorpresiva aparición en la Serie Mundial. Actualmente, es el tercer piloto con mayor tiempo en funciones dentro de las Grandes Ligas.

Para el venidero receso de temporada, la gerencia de los Diamondbacks afrontará decisiones cruciales en la confección de la plantilla, incluyendo la resolución en torno al futuro del dominicano Ketel Marte, tras una campaña marcada por la inconsistencia colectiva y las lesiones de piezas determinantes en la rotación y el bullpen.