Ranger Suárez dejó el juego del domingo entre los Medias Rojas de Boston y los Angelinos de Los Ángeles por una contractura en el aductor izquierdo, en una victoria de 7-5 que terminó con preocupación para su equipo.
La molestia apareció en la tercera entrada
El lanzador venezolano dijo que la dolencia comenzó en un envío a Jo Adell, con dos outs en la tercera entrada. Después, al saltar para intentar atrapar un elevado de Adell por encima de la loma, habría sentido que la molestia se agravó y la pelota terminó convertida en hit dentro del campo.
Tras ser atendido por Chad Tracy, mánager interino del equipo, y por un preparador físico, Suárez hizo un lanzamiento de prueba antes de retirarse al banco.
Suárez terminó con 2.2 innings lanzados
Antes de salir, el venezolano trabajó 2.2 entradas, permitió seis hits y tres carreras limpias, y ponchó a cinco bateadores. A través de un intérprete, explicó que sintió “un fuerte pinchazo en la zona de la ingle” y que, aunque intentó continuar, la molestia persistió.
