Lipso Nava no lo manifestó abiertamente, pero dejó entrever que, a estas alturas, ya debían haberse incorporado todos los peloteros criollos que están en el país a las prácticas del equipo naranja, cuando quedan apenas 5 días de pretemporada.
“Faltan muchas piezas, que tienen que incorporarse en el transcurrir de esta semana. Ellos saben que la ventana de oportunidades se está cerrando. No es un ultimátum ni nada, pero creo que ya descansaron lo que tenían que descansar y si necesitan reposar más es una cuestión personal, pero recordemos que esta es una temporada corta y mientras más vas dejando pasar tiempo, más te va a costar ponerte en buenas condiciones”, dijo el estratega, ayer, tras dirigir la primera práctica en el complejo Luis Rodolfo Machado Bohórquez de la vía a Perijá.
El mánager aguilucho abrió el entrenamiento con un meeting a los jugadores con el cual invocó la mística, la entrega, la disciplina y el amor a la camiseta, que caracterizó al equipo en los años 90 cuando vistió por primera vez de anaranjado junto con Carlos Quintana “quien me enseñó el valor de querer al nombre que llevamos por delante en la chaqueta”, dijo.
