Freddy Fermín ha encontrado por fin estabilidad con el madero. El receptor venezolano acumula una racha de tres juegos consecutivos con al menos un cuadrangular y atraviesa su mejor tramo ofensivo de la temporada con los Padres de San Diego.
Un arranque de temporada irregular
El careta nacido en Puerto Ordaz pasó por varios meses complicados antes de despegar en junio. En marzo apenas conectó un imparable en 10 turnos, para promedio de .100. En abril tuvo más participación y terminó con siete hits en 37 turnos, un average de .189 y tres carreras impulsadas.
En mayo, la producción volvió a caer y cerró con promedio de .098, una secuencia que le fue restando terreno en su primera campaña completa con San Diego. Fermín llegó a los Padres desde los Reales de Kansas City en un cambio por los lanzadores derechos Ryan Bergert y Stephen Kolek.
El repunte llegó en junio
El cambio de mes marcó un giro en su rendimiento. El sábado se fue para la calle ante los Mets de Nueva York y resultó decisivo en la victoria de su equipo. Al día siguiente, los neoyorquinos volvieron a sufrir su bate, aunque esa vez no pudo evitar la derrota de San Diego.
