La NBA probará este mes la llamada «regla de un tiro libre» en sus ligas de verano en Salt Lake City, el norte de California y Las Vegas, con la idea de agilizar el juego y acortar los partidos.
Un ensayo para acelerar los partidos
La medida sustituye por un único intento las situaciones en las que una falta suele conceder uno, dos o tres tiros libres. Ese lanzamiento tendrá el mismo valor en puntos que los tiros que reemplaza.
La regla no regirá durante todo el encuentro: se mantendrán las reglas estándar en los últimos dos minutos del cuarto periodo y en toda la prórroga.
No está claro si este ajuste llegará a los partidos de la NBA, pero la Liga de Verano ha servido antes como campo de pruebas para cambios posteriores en las reglas y en las políticas de juego.
El balón con sensor y el calendario de las sedes
La liga también confirmó que el «baloncesto conectado» formará parte de la Liga de Verano. El balón tendrá un sensor integrado que detecta el contacto con él, sin alterar su sensación ni su comportamiento, y con una diferencia de peso mínima.
Según la NBA, el objetivo es recopilar datos para respaldar futuras aplicaciones de arbitraje, como determinar si el balón salió fuera de banda tras el último toque.
La acción comenzará el viernes con el California Classic, organizado por los Golden State Warriors y los Sacramento Kings, con partidos en San Francisco y Sacramento hasta el lunes. Luego seguirá la Liga de Verano de Salt Lake City, con Utah, Atlanta, Memphis y Oklahoma City, y después la cita oficial de la NBA en Las Vegas, del 9 al 19 de julio.
En ese torneo de Las Vegas, donde los 30 equipos disputan al menos cinco partidos, está previsto el debut de AJ Dybantsa el 9 de julio, cuando Washington se enfrente a Utah. También podrían verse allí a Darryn Peterson, de los Jazz, segunda selección del draft, y a Cameron Boozer, de Memphis, tercera selección.
