Guaiqueríes de Margarita y Marinos de Anzoátegui comienzan este lunes, a las 7:30 de la noche, la final de la Superliga Profesional de Baloncesto 2026,…
Guaiqueríes de Margarita y Marinos de Anzoátegui comienzan este lunes, a las 7:30 de la noche, la final de la Superliga Profesional de Baloncesto 2026, una serie al mejor de siete encuentros que podría extenderse hasta el lunes 22 de junio si se requiere el máximo de partidos.
La disputa por el título se jugará en el oriente del país y no luce con un favorito absoluto. Ambos conjuntos llegan con argumentos sólidos, pero también con aspectos a favor y en contra, por lo que se anticipa una definición pareja.
Guaiqueríes apuesta por su ofensiva y la localía
Para Guaiqueríes, la posibilidad de iniciar en casa y eventualmente cerrar la serie en su escenario representa una ventaja importante. El respaldo de su afición, considerada un factor similar al de un sexto hombre, ha sido uno de los elementos que más impulso le ha dado al equipo durante la temporada.
El conjunto insular cuenta con la incorporación del anotador Nahziah Carter, quien llegó procedente de Gaiteros. Su presencia, junto a James Reese, fichaje de Trotamundos, fortalece una nómina en la que también figuran Pedro Chourio, los dominicanos Juan Guerrero y Gelvis Solano, así como los jóvenes Enrique Medina, de 19 años y 2,18 metros de estatura, Gendry Correa y Kender Urbina. A ese grupo se suma la experiencia de Miguel Ruiz, Miguel Ascanio y Francisco Centeno.
El equipo es dirigido por el argentino Fernando Duró, acompañado por un cuerpo técnico que ya superó una prueba exigente en la semifinal ante Cocodrilos de Caracas. En esa llave, el conjunto capitalino llegó a ganar tres partidos como local, pero Guaiqueríes logró responder y forzó el desenlace en un séptimo encuentro.
Ese recorrido alimenta la confianza del conjunto oriental, aunque uno de los puntos que se observan como posibles debilidades es el desgaste físico acumulado por sus jugadores.
Marinos llega con descanso, defensa y profundidad
Marinos de Anzoátegui también construyó una campaña de alto impacto. El llamado Acorazado superó dos veces a Gaiteros en el escenario PEB de Maracaibo y luego aseguró su clasificación en el Luis Ramos de Puerto La Cruz, en una serie que terminó en cinco juegos.
En los playoffs, el dominicano Juan Suero y Donta Smith se incorporaron al plantel y encajaron de inmediato en el sistema del entrenador Néstor Salazar, el técnico más ganador de la liga. A ellos se suma Malik Dime, reconocido como el mejor defensor bajo los tableros en la temporada, junto al anotador K.J. McDaniels, una combinación que ha dado resultados.
Más recientemente, el equipo agregó al criollo Luis “Tapipa” Duarte, procedente de Gaiteros, con la intención de reforzar la defensa y aportar también desde el perímetro. Junto con Gregory Vargas, puede convertirse en una dupla de alto impacto.
La profundidad del banco también aparece como una de las fortalezas de Marinos, con piezas como Anthony Pérez, Harold Cazorla y Carlos Fulda, este último decisivo en la serie ante Gaiteros.
Si Guaiqueríes contará con el apoyo de su público, Marinos también dispondrá del respaldo de una afición que ha mantenido un cántico constante y que es considerada una de las más imponentes del baloncesto nacional. En una final de este nivel, sin embargo, el desenlace seguirá dependiendo de la producción ofensiva y del trabajo defensivo de cada equipo.