Gladiadores de Anzoátegui, una de las nuevas franquicias de la Superliga de Baloncesto, ha sido un caso de éxito en la expansión del baloncesto en el país. A pesar de ser un equipo recién nacido, ha logrado avanzar a la postemporada en las cuatro temporadas en las que ha participado, dos en la Superliga y dos en la SPB.
En 2020, su récord fue de 7-5 y lograron clasificarse como séptimos. En 2021, terminaron con un récord de 8-8 y avanzaron como quintos del Grupo A. En 2022, cerraron con un récord de 15-7 y avanzaron como segundos de la División Este de la Conferencia Oriental. Y en la actual temporada, se han convertido en el primer clasificado con un récord de 15-2.
Con una dupla criolla de Gregory Vargas y Anthony Pérez, junto al aporte de los foráneos Jordan Adams y David Nickelberry, el equipo ha logrado ser letal en la cancha y ha demostrado ser una organización sólida y un digno competidor.
Según el gerente general, José Barberi, el éxito del equipo se debe a un trabajo constante y paciente, siendo conscientes de que el éxito no se construye de la noche a la mañana. Su meta principal es que la organización crezca hacia todos lados y les permita traer un espectáculo de altura a su estado. Si bien la ilusión de ser campeones está, no es la única meta del equipo.
