El venezolano Jorge Luis Rodríguez se ha vuelto viral en Buenos Aires por un servicio que llama Delivery de Cumpleaños y que sorprende a los agasajados con torta, vela encendida y una puesta en escena que suele arrancar lágrimas.
La entrega rompe con la rutina de los pedidos tradicionales. Rodríguez llega de día o de noche, tanto a apartamentos como a casas, y prepara el pedido con cuidado antes de avisar que está en la puerta.
Al encontrarse con el cliente, aparece con la vela prendida, activa parlantes o saca instrumentos tradicionales como el cuatro para cantar cumpleaños feliz a todo pulmón. Incluso adapta la intensidad de la celebración según el tono de voz de la persona cuando atiende el llamado.
Antes de migrar, Rodríguez trabajaba en Venezuela como actor y productor de teatro independiente. Ya como repartidor, decidió mezclar sus herramientas escénicas y su capacidad de improvisación con el delivery, al notar la nostalgia y la soledad que viven muchas personas, sobre todo migrantes, en sus cumpleaños.





