El PJ bonaerense cerró una tregua interna en La Plata y definió su próxima cita: el 21 de noviembre, con formato híbrido, Máximo Kirchner quedará al frente del Congreso partidario.
El peronismo bonaerense resolvió en La Plata una disputa interna que había tensado las últimas 24 horas del partido: Máximo Kirchner presidirá el Congreso del PJ bonaerense y la proclamación será el 21 de noviembre, en una reunión con modalidad híbrida.
Acuerdo entre Kicillof y el sector de Kirchner
La definición llegó después de una reunión que Axel Kicillof y Máximo Kirchner mantuvieron el martes en La Plata. Luego, este miércoles, el gobernador encabezó el encuentro del Consejo partidario en el que se formalizó la decisión, con la participación de Verónica Magario, Mariano Cascallares, Federico Otermín y Facundo Tignanelli.
El entendimiento permitió ordenar la distribución de responsabilidades antes de la reunión formal. Kicillof conserva la presidencia del PJ provincial, Kirchner quedará al frente del Congreso, uno de los órganos de mayor peso en la estructura interna, y Leonardo Nardini seguirá en la Junta Electoral.
Qué hará el Congreso el 21 de noviembre
Kicillof explicó que el Congreso se hará el 21 de noviembre en La Plata y que una parte de las autoridades estará presente en esa ciudad, mientras el resto de los congresales participará de manera virtual. Dijo además que una de las tareas centrales será la designación de los congresales bonaerenses ante el Congreso Nacional del Partido Justicialista.
“No va a ser de esos congresos multitudinarios, sino que una parte se va a hacer acá en La Plata, donde va a estar la mesa, y el resto va a ser virtual”, afirmó. También sostuvo que la convocatoria responde a plazos legales y a la necesidad de mantener el funcionamiento formal del partido “dentro de la norma”.
Durante la reunión, el Consejo avanzó en otras designaciones pendientes en distintas secretarías y el gobernador destacó el funcionamiento de una aplicación para realizar preafiliaciones, en el marco de una campaña para fortalecer la estructura territorial y administrativa del PJ bonaerense.
Una tregua que no borra las diferencias
La decisión fue leída como una tregua entre el Movimiento Derecho al Futuro, el sector que responde al gobernador, y el cristinismo. El acuerdo no eliminó las diferencias, pero evitó que la disputa se trasladara a una reunión convocada para cumplir con requisitos estatutarios.
Después de las intervenciones, el partido emitió un comunicado en el que pidió que Cristina Kirchner “recupere sus derechos políticos”. El pronunciamiento fue una señal hacia el sector cristinista y permitió que el documento final expresara una posición común pese a las diferencias en la organización interna y la proyección del espacio.
Kicillof evitó presentar la reunión como el inicio de una alianza más amplia. Dijo que persisten diferencias y debates, aunque insistió en que los distintos sectores deben dar una respuesta frente a la situación económica y social. También señaló que el peronismo debe mostrarse “fuerte” frente al Gobierno nacional.
El gobernador agregó que el tema electoral no formó parte del debate central y que no se discutieron candidaturas ni alianzas. Sí mencionó conversaciones con legisladores, gobernadores y dirigentes sobre las PASO y otros cambios electorales, además de críticas a la relación entre la Casa Rosada y las provincias, a la que calificó como “látigo y billetera”.
La reunión terminó con una distribución de roles que le permite al peronismo bonaerense sostener su convivencia interna, aunque sin cerrar la disputa política que sigue abierta.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.