La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una ley de Educación Digital Integral que fija criterios para el uso de inteligencia artificial en las escuelas públicas y privadas de la capital argentina. La norma fue votada este jueves con 43 apoyos y 13 abstenciones del bloque de La Libertad Avanza.

El texto incorpora medidas para garantizar recursos tecnológicos, materiales didácticos actualizados, formación docente y acompañamiento pedagógico para estudiantes y familias. También establece pautas sobre privacidad, protección de datos personales y prevención de discriminaciones en los entornos digitales escolares.

La inteligencia artificial entra al aula con reglas específicas

La ley dispone que las herramientas de inteligencia artificial deberán ajustarse a la edad, la madurez y el desarrollo de los alumnos, con supervisión humana y acompañamiento adulto. Además, busca que el uso de esas tecnologías no desplace la reflexión ni el vínculo pedagógico entre docentes y estudiantes.

Durante el debate, el impulsor del proyecto, Sergio Siciliano, sostuvo: “La discusión ya no es si los chicos van a usar Inteligencia Artificial, sino cómo queremos que la utilicen”. También afirmó: “Hay una diferencia enorme entre utilizar la Inteligencia Artificial para aprender y utilizarla para dejar de pensar”.

Capacitación docente y participación de las familias

Uno de los ejes centrales de la norma es la formación inicial y continua de docentes, equipos directivos y personal administrativo. La intención es que las escuelas puedan abordar los cambios asociados a las plataformas digitales, las redes sociales y los sistemas de inteligencia artificial con más herramientas institucionales.

El texto también garantiza la figura del facilitador pedagógico en todas las escuelas de la Ciudad, junto con estudiantes promotores para favorecer el diálogo entre pares sobre usos responsables y prácticas de cuidado en espacios digitales.

En paralelo, la ley prevé talleres para familias sobre el funcionamiento de los algoritmos y los efectos de las redes sociales en niños, niñas y adolescentes. Además, se hará una encuesta periódica dirigida a adolescentes para conocer su vínculo con las tecnologías digitales.

La presidenta de la comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, Maru Bielli, defendió la iniciativa en el recinto y la vinculó con los cambios culturales y sociales asociados a las plataformas. “Frente a estos fenómenos, estas grandes transformaciones culturales, económicas y sociales que trae el capitalismo de plataformas ¿qué mejor lugar que la escuela para constituirlas en objeto de conocimiento?”, planteó.

Bielli también señaló que la escuela funciona con una lógica distinta a la de la inmediatez de las redes sociales. “La escuela tiene otra lógica porque la construcción del conocimiento requiere otra temporalidad”, dijo. La nueva regulación reúne contenidos, derechos, recursos técnicos, acompañamiento familiar y capacitación para el sistema educativo porteño.