Solo voz. Vibración de gargantas. Si acaso, un cuatro, un bajo. El arte ejecutado por las organizaciones corales del país, encabezadas por el Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV), fue grabado por primera vez en 1962 con un disco que, bajo el sello Polydor, grabó el Quinteto Contrapunto.
Eran, cinco integrantes, todos derivados del Orfeón de la UCV. Llevaron temas del cancionero popular del país, a la polifonía, al bel canto. Morella Muñoz, María Auristela Guanche, Domingo Mendoza, Jesús Sevillano y Rafael Suárez (quien los dirigía), se convirtieron en lo primero académico que, de paso, era comercial.
Quinteto Contrapunto
Tal fue su arrase que, en 1964, actuaron en el auditorio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Zulia (LUZ). PANORAMA lo reseñó, destacando que “el local resultó insuficiente y muchas personas tuvieron que regresar sin poder disfrutar de las interpretaciones de este conjunto nacional”, reza el artículo del 10 de julio de ese año.