Prioridades del decálogo
El documento, publicado el 7 de julio, establece diez directrices que buscan transformar la continuidad escolar en un proceso de sanación colectiva y de prevención estructural.
Sanación y validación
La primera recomendación enfatiza que el regreso presencial debe centrarse en permitir que alumnos y docentes compartan abiertamente sus vivencias, temores y esperanzas, reconociendo y validando las emociones de todos.
Seguridad estructural
Se exige que cada centro educativo realice una evaluación técnica rigurosa y obtenga la certificación de habitabilidad antes de autorizar el ingreso de estudiantes y personal, garantizando la seguridad de la infraestructura.
Flexibilidad académica
La guía propone suspender evaluaciones rígidas y burocráticas, priorizando dinámicas académicas reflexivas que se adapten a la situación de estrés de los estudiantes.
Apoyo docente
Se aconseja crear espacios de soporte psicológico para los docentes, reducir sus cargas laborales y fortalecer su salud mental, asegurando que puedan actuar como guías y apoyo en el aula.
Cultura preventiva
El documento sugiere integrar la cultura preventiva ante desastres en las rutinas escolares, presentando planes de evacuación y simulacros como herramientas de paz y control.
Responsabilidad social
Se destaca la importancia de que las direcciones de los planteles manifiesten empatía y solidaridad, ofreciendo planes de flexibilización en pagos económicos para familias afectadas.
Rol del hogar
El decálogo asigna al hogar un papel protagónico, priorizando la contención, la escucha activa y la validación de miedos, y estructurando el acompañamiento pedagógico a distancia con rutinas sin estrés.
Transparencia informativa
Se recomienda que las autoridades mantengan canales de comunicación claros y constantes con los representantes familiares, tanto de alumnos presenciales como de aquellos en modalidad a distancia.
Colaboración con redes de protección social
El decálogo llama a reactivar la colaboración con consejos de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, divisiones de Protección Civil y servicios médicos locales para abordar vulnerabilidades sociales y emocionales.
Implementación práctica
El documento completo, disponible en el PDF, ofrece un marco detallado para la aplicación de cada directriz.
