El doblete sísmico ocurrido el pasado 24 de junio generó una respuesta solidaria sin precedentes en el país. Ante la emergencia, diversas marcas locales, pequeños emprendimientos y grandes empresas privadas venezolanas adaptaron sus capacidades operativas para transformarlas en herramientas de asistencia humanitaria inmediata.
Tecnología y conectividad para la emergencia
Ante la pérdida de señal telefónica e internet en gran parte del litoral central, la tecnología digital se convirtió en el eje para coordinar rescates. En el estado La Guaira, Movistar implementó el servicio satelital de Starlink Mobile mediante mensajes de texto y activó puntos de WiFi gratuitos en refugios. Por su parte, Digitel liberó llamadas y SMS sin costo durante las primeras 48 horas en las zonas afectadas.
En el sector de movilidad, Yummy congeló sus tarifas dinámicas y ofreció traslados subsidiados hacia hospitales y centros de acopio, además de activar un botón de donaciones con un compromiso de igualar el 25% de los aportes hasta un límite de 100.000 dólares.
Logística de suministros y atención médica
La distribución de insumos básicos requirió una coordinación masiva. Farmatodo trasladó desde Cartagena, Colombia, más de 40 toneladas de medicinas, alimentos y agua. Complementando esta labor, Empresas Polar distribuyó 120.000 litros de agua potable en cajas de productos esenciales, mientras que Pasteur instaló puntos de hidratación gratuita en las sedes de la cadena farmacéutica.
En el área de salud, Venemergencia desplegó clínicas móviles en Los Palos Grandes, zona de Caracas con alta incidencia de lesionados, y habilitó sus centros de atención de urgencia de forma gratuita. Para los casos más críticos, se activaron helicópteros y aeroambulancias mediante una alianza entre Venemergencia, Yummy y la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina).
Confección y apoyo social
El sector textil también se volcó a la ayuda. La academia Zubarragán y Promoda fabricaron ropa infantil, pijamas y mantas para los refugios. Asimismo, un bloque de diseño integrado por Taller Neo, la UCAB, la UCV, Esbaratao y Diana’s Behavior implementó un programa de supra-reciclaje para convertir retazos textiles en bolsos y cojines.






