La ingeniera geóloga Luiraima Salazar advirtió que la aparente calma sísmica en Venezuela no significa el fin de la actividad telúrica, luego de los terremotos del 24 de junio en el norte del país.

En su reporte de monitoreo publicado en X, señaló que el reajuste tectónico sigue activo y que podría prolongarse por semanas o meses.

Temblor de baja magnitud en varias zonas del país

Salazar explicó que los movimientos registrados el 4 de julio tuvieron baja magnitud, principalmente entre M 2.0 y M 3.3, como parte de una reducción progresiva de la energía liberada tras los eventos principales.

El monitoreo ubicó la mayor actividad reciente en San Felipe, estado Yaracuy, con extensión hacia el este de Falcón. Allí ocurrieron los sismos más relevantes de la jornada, con magnitudes de 3.3, 3.1 y 3.0, y profundidades entre 10 y 14 kilómetros.

También se reportaron movimientos menores en Boca de Aroa, Morón, La Guaira y Naiguatá, además de eventos aislados en Maracay, La Victoria, Guarenas y Siquisique.

Esta dispersión geográfica, indicó, muestra que el reajuste involucra distintos segmentos del sistema de fallas y no solo la costa central.

Las réplicas aún no se dan por cerradas

La geóloga insistió en que la secuencia no puede considerarse completamente finalizada. Explicó que es normal que las réplicas continúen durante semanas o incluso meses, aunque con menor frecuencia y magnitud.

Salazar cerró una serie de 10 reportes informativos elaborados durante el desarrollo de la emergencia y llamó a mantener y reforzar las medidas de seguridad ciudadana frente a futuras amenazas geológicas.

La especialista resumió su advertencia en una idea central: la prevención comienza con el conocimiento, porque ayuda a salvar vidas.