La dobutamina, un medicamento de uso común para la insuficiencia cardíaca aguda, también mostró capacidad para suprimir el crecimiento de células cancerosas, según una investigación publicada en The Open Medicinal Chemistry.
Una diana común en varios tumores
El equipo liderado por el doctor Safa Daoud, del Departamento de Química Farmacéutica y Farmacognosia de la Universidad Privada de Ciencias Aplicadas de Amán, observó que los cánceres en los que la dobutamina había mostrado actividad también tendían a producir niveles inusualmente altos de ROCK2, una proteína que impulsa el crecimiento, la diseminación y la resistencia al tratamiento de las células tumorales.
Para comprobar si el fármaco podía actuar directamente sobre esa proteína, los investigadores lo sometieron a tres pruebas: un ensayo enzimático con ROCK2 purificada, estudios en células cancerosas vivas y una modelización por ordenador de la estructura de la enzima.
La inhibición fue más fuerte en células con más ROCK2
En el laboratorio, la dobutamina bloqueó la actividad de ROCK2 de forma precisa y dependiente de la dosis, con una concentración inhibitoria media de 7,1 micras. Los autores dijeron que ese resultado constituye la primera prueba directa de que el fármaco puede inhibir esta enzima impulsora del cáncer.
Luego, al comparar dos líneas celulares, el medicamento resultó 3,7 veces más potente contra las HepG2, de cáncer de hígado y alta expresión de ROCK2, que contra las T-47D, de cáncer de mama y baja expresión de esa proteína.
La modelización también mostró cómo la dobutamina se acopla al sitio activo de ROCK2 y forma enlaces moleculares estabilizadores. Aunque los autores subrayan que hacen falta más estudios de laboratorio y en animales, el trabajo plantea a la dobutamina como punto de partida para desarrollar inhibidores más específicos y potentes contra el cáncer.
Una molécula conocida desde hace más de 40 años
Los investigadores destacaron que la dobutamina lleva más de 40 años en uso clínico, por lo que su perfil de seguridad y su comportamiento en el cuerpo humano están bien conocidos. También señalaron que su estructura química tiene límites que podrían mejorarse con modificaciones concretas, como fijar la cadena flexible en un anillo y reducir la polaridad innecesaria.
Esos cambios, según el estudio, podrían dar lugar a una nueva generación de fármacos oncológicos basados en la estructura de la dobutamina.
