País Índice de Percepción de la Corrupción
Venezuela 10
Haití 16
Tiempo tras el sismo % de movilización
24 h 12.6 %
48 h 34.5 %
8 días 59.6 %
11 días 92.8 %
18 días 100 %

El sismo y el balance oficial

El 24 de junio de 2026, un doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5, con epicentro en los estados Yaracuy y Carabobo, golpeó el centro‑norte del país, concentrando el mayor daño en Caracas y La Guaira. Al corte de este informe, el balance oficial reportaba 4 490 fallecidos, 16 740 heridos y cerca de 17 907 damnificados.

El documento, disponible en La insuficiente respuesta estatal, evalúa la respuesta estatal mediante un modelo propio —el Índice de Brecha de Despliegue (IBD)— que compara el caso venezolano con los estándares INSARAG y Sphere y con cinco desastres sísmicos de referencia.

Los hallazgos centrales

1. Despliegue lento, no déficit de tropas. Venezuela alcanzó apenas el 12,6 % de su pico de movilización de efectivos civiles y militares a las 24 h del sismo, y el 34,5 % a las 48 h, con 59,6 % al octavo día, 92,8 % al día 11 y el 100 % recién al día 18.

2. Rescate especializado ausente en la ventana crítica. De las 19 861 personas que sobrevivieron en La Guaira, la mayoría lo hizo por autoevacuación o rescate vecinal en las primeras 48 h. Los equipos internacionales de búsqueda y rescate urbano (USAR) llegaron unas 48 h después, fuera de la ventana de 72 h con mayor probabilidad de encontrar sobrevivientes con vida.

3. Subregistro documentado por múltiples vías. El informe contrasta la cifra oficial de 856 edificaciones afectadas con estimaciones independientes que van de aproximadamente 1 054 a 58 870 estructuras dañadas, y señala que los reportes ciudadanos de personas desaparecidas oscilan entre 46 000 y 54 000.

4. Fase posterior al rescate no alcanzó los mínimos de Sphere. Una evaluación en el hospital Vargas‑IVSS de La Guaira, al octavo día, registró ventiladores sin energía eléctrica, ausencia de telefonía e internet operativos, agua transportada manualmente y 96 pacientes alojados en una sala con capacidad para 8 camas.

5. Deterioro institucional previo al sismo. El sistema hospitalario operaba al 40 % de su capacidad quirúrgica antes del terremoto, la red de vigilancia sísmica de FUNVISIS pasó de unas 300 estaciones a solo unas 4 operativas, y una flota aérea de transporte pesado adquirida por miles de millones de dólares no muestra evidencia documentada de haber sido utilizada.

6. Corrupción y reconstrucción: riesgo futuro. El informe subraya que el nivel de corrupción no se asocia con la velocidad del rescate inicial, pero sí con el resultado de la reconstrucción a mediano plazo. Advierte que el mayor riesgo de manejo indebido de fondos podría concentrarse en los próximos 2‑4 años de financiamiento de la reconstrucción, estimado en unos 2 370 millones de dólares para vivienda en La Guaira.

Las recomendaciones

El informe exige al Estado venezolano el cumplimiento de la Prioridad 2 del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, lo que implica la publicación de un registro público y auditable de los fondos de ayuda recibidos, la incorporación de veeduría de la sociedad civil y de organismos multilaterales como el BID y el PNUD, y cláusulas de transparencia vinculantes en cualquier convenio bilateral de reconstrucción. También plantea que esa vigilancia se extienda a los organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales que ejecuten recursos en el terreno, en referencia a los ya más de 781 millones de dólares anunciados en ayuda humanitaria.