Un bebé recién nacido fue rescatado de un edificio derrumbado en La Guaira, al norte de Caracas, 32 horas después de los dos terremotos que devastaron una ciudad costera de Venezuela. Su madre también fue socorrida.
Un video obtenido por la agencia de noticias AFP muestra a los rescatistas trabajando bajo un foco, sobre los escombros, y sacando al bebé entre aplausos la noche del viernes en la ciudad más afectada.
Lo pasaron con cuidado, envuelto en una manta, de una persona a otra antes de limpiarlo suavemente con pañuelos, según muestra el video.
«A partir de hoy, a las 20 horas, queda restringido el acceso al estado La Guaira»
Diosdado Cabello
De acuerdo con el usuario que publicó las imágenes en redes sociales, el bebé tenía apenas 18 días de nacido y salió ileso tras permanecer atrapado durante 32 horas.
Al menos 920 personas murieron a causa de los dos terremotos consecutivos del miércoles, de magnitudes 7,2 y 7,5, y miles más resultaron heridas o siguen desaparecidas.
La Guaira quedó restringida por motivos humanitarios, sanitarios y logísticos
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, anunció la restricción del acceso al estado La Guaira, declarada como zona de desastre por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a partir de las 20:00 horas del viernes, como parte de las medidas para gestionar la emergencia tras los terremotos.
Según explicó, la afluencia de civiles generó congestionamiento vial y dificultó el paso de ambulancias y equipos de rescate, mientras que la llegada de voluntarios sin coordinación ha complicado las operaciones de asistencia. Los voluntarios que deseen colaborar, incluidos motorizados, deben acudir al Poliedro de Caracas para el registro y la obtención de una credencial habilitada.
El ambiente en La Guaira, estado costero de Venezuela y epicentro de la catástrofe, se vio marcado el viernes por el olor a putrefacción generado por los cadáveres aún atrapados bajo los escombros de los edificios colapsados tras los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el miércoles.
La magnitud del desastre ha sobrepasado la capacidad de respuesta de las autoridades venezolanas, en un país con escasa experiencia en terremotos de esta envergadura. Numerosos habitantes denuncian que la ayuda gubernamental tardó en llegar o no se hizo presente en algunos sectores.