El rector de la Universidad Central de Venezuela, Víctor Rago, planteó que la institución debe ser tomada en cuenta en cualquier salida a la crisis nacional, al defender un proceso de diálogo amplio que no se limite a los actores políticos. Sus declaraciones llegaron tras el doblete sísmico del 24 de junio y en medio del balance sobre el estado de la casa de estudios.
Respuesta ante el sismo y rol universitario
Rago destacó la reacción solidaria de la comunidad estudiantil, que organizó centros de acopio para atender la emergencia. Al mismo tiempo, consideró que la primera respuesta institucional fue lenta. Según explicó, a la actuación inicial le faltó velocidad, aunque después el gobierno procuró ofrecer la atención que correspondía.
El rector sostuvo que la desorganización observada en las horas posteriores a la emergencia deja en evidencia una debilidad más amplia: la sociedad no estaría suficientemente preparada para enfrentar desastres de este tipo. En ese sentido, insistió en que la coyuntura debe servir para impulsar una mejor organización social y revisar con mayor detalle los cambios estructurales que requiere el país.
Prevención y formación
Entre sus propuestas, Rago llamó a que las universidades incluyan materias transversales orientadas a enseñar cómo actuar ante situaciones de emergencia como la ocurrida. A su juicio, la educación superior puede aportar herramientas útiles no solo para la respuesta inmediata, sino también para fortalecer la prevención y la cultura de protección civil en el largo plazo.
