El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) afirmó que en La Guaira, declarada zona de desastre tras los terremotos del 24 de junio, el chavismo está privilegiando el control militar-policial por encima de la atención a las víctimas.
La organización señaló que, una semana después del doblete sísmico que golpeó especialmente el norte de Venezuela, no observó en el estado “ningún esfuerzo o iniciativa estatal” para garantizar servicios esenciales como alimentación o agua potable.
Provea cuestiona el despliegue de cuerpos armados
Según la ONG, la actuación descoordinada y el solapamiento de funciones entre los cuerpos de seguridad en el terreno están afectando el tránsito de ambulancias y del personal de salud, además de dejar con poca protección las labores de socorro.
Provea advirtió que el emplazamiento de agentes de la DGCIM, el SEBIN y el CONAS —organismos sin competencias legales en gestión de riesgos y control del orden público, según la organización— pudiera entorpecer todavía más el manejo de la crisis y abrir paso a abusos contra los derechos humanos.
La ayuda humanitaria que sí destaca la ONG
En contraste, Provea resaltó el robusto despliegue de recursos humanitarios y de socorro canalizados por actores internacionales, agencias de Naciones Unidas y organizaciones humanitarias internacionales y nacionales.
También destacó la labor de cientos de voluntarios de la sociedad civil y de organizaciones nacionales de asistencia humanitaria, a quienes consideró clave para mitigar nuevos riesgos y servir de enlace entre la solidaridad ciudadana, expresada en los cientos de centros de acopio instalados en todo el país, y la entrega de ayuda a los destinatarios finales.