El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó de manera preliminar en 6.700 millones de dólares los daños físicos directos causados por el doble sismo que azotó el norte de Venezuela. Según el organismo, esa cifra equivale aproximadamente al 6% del Producto Interno Bruto (PIB).

La evaluación se realizó mediante el Análisis Digital Rápido (RAPIDA, por sus siglas en inglés), una herramienta que procesa imágenes satelitales de alta resolución dentro de las primeras 72 horas de una crisis. El organismo multilateral detalló que el rango de pérdidas materiales se ubica entre los 4.700 y los 8.700 millones de dólares, impulsado principalmente por la destrucción de viviendas y activos económicos esenciales.

El análisis satelital cubrió el eje costero del norte del país

Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, afectaron el eje septentrional costero del país, un área con alta densidad poblacional y relevancia para la actividad industrial y comercial que abarca a Caracas y los estados La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua. Se calcula que unos 1,7 millones de estructuras civiles e industriales se encontraban en el radio directo de impacto.

A nivel demográfico, el análisis satelital concluyó que cerca de 8,6 millones de personas estuvieron expuestas a ondas sísmicas de intensidad moderada a alta en la región norte del país. De ese grupo, 2,1 millones experimentaron las sacudidas más severas.

El balance de víctimas se mantiene bajo previsión de incremento conforme avanzan los trabajos de remoción de escombros en las comunidades.

La caída en la iluminación nocturna apunta a cortes eléctricos

El monitoreo del PNUD reflejó caídas significativas en los niveles de iluminación nocturna en amplios sectores de Carabobo, La Guaira, Aragua y el Área Metropolitana de Caracas. Esto sugiere interrupciones severas y persistentes en el suministro de la red eléctrica nacional derivadas del colapso de subestaciones o cableado de distribución.

«La rapidez y precisión de las evaluaciones iniciales son esenciales para una respuesta efectiva»

Luis Francisco Thais, Representante Residente del PNUD en Venezuela

El informe técnico aclara que este balance inicial no contabiliza los daños estructurales a gran escala en los servicios públicos, la disrupción de la actividad macroeconómica a mediano plazo ni los costos consolidados de la reconstrucción. Esas variables suelen elevar el impacto financiero total hasta tres veces por encima de los daños directos calculados en el terreno.