El eventual tono de Lula hacia Venezuela apunta a ser crítico, pero sin ruptura. Analistas consultados prevén que el presidente brasileño sostendrá llamados a una salida democrática en Caracas y, al mismo tiempo, evitará una confrontación abierta con Washington.

Prudente, pero no incondicional con Caracas

Jesús Mazzei Alfonzo dijo que Lula mantendría una “posición de colaborar” desde un enfoque crítico, en un escenario político venezolano que describió como complejo e inédito. Añadió que las relaciones bilaterales ya venían con bajo perfil desde las elecciones presidenciales de 2024, con escasos contactos a nivel presidencial.

El diplomático jubilado recordó además que Lula no reconoció la reelección de Maduro y le pidió mostrar las actas de votación. Según Mazzei, ese contexto no impide que el brasileño siga apostando por mediación y cooperación, antes que por un choque directo.

En la misma línea, María Teresa Romero sostuvo que Lula no confrontará y que será “prudente”, aunque no incondicional con el chavismo. A su juicio, seguirá cuestionando el tutelaje de Estados Unidos sobre Venezuela y recomendando elecciones, pero sin volver a la cercanía de etapas anteriores.

La propia conversación política entre ambos gobiernos quedó expuesta en mensajes públicos del oficialismo brasileño en redes, como esta publicación del 23 de octubre y este mensaje del 20 de octubre.

Sin interés en chocar con Estados Unidos

Los analistas también creen que Lula evitará una política de confrontación con Estados Unidos. Mazzei señaló que Brasil y Washington mantienen discrepancias por el tema arancelario y por la coordinación política en América Latina, pero defendió que ambos países tienen incentivos para un entendimiento.

El profesor apuntó que Estados Unidos sigue siendo el segundo inversor de Brasil y que, por el peso regional de ese país en temas como crimen transnacional, drogas y migración, una relación de cooperación sería más útil que una disputa abierta.

Romero agregó que la victoria de Lula se explica, en parte, por la preferencia de los votantes por la continuidad frente a la incertidumbre de un gobierno apoyado por Trump. También señaló que los programas sociales contra la pobreza siguen siendo una fortaleza política del brasileño.

El reto político en Brasil

Más allá del frente externo, Lula deberá lidiar con un Congreso dominado por la derecha. El texto atribuye al Partido Liberal de Bolsonaro 121 de 513 escaños en la Cámara de Diputados y 28 de los 81 del Senado, lo que obligaría al brasileño a buscar apoyos de centro para sostener su agenda.

Mazzei advirtió que Lula necesitará habilidad para construir una coalición parlamentaria que le permita aprobar presupuesto y enmiendas constitucionales. Otros analistas citados en la nota advierten, además, que volverá a rondar el fantasma del juicio político.