El ministro de Exteriores de Portugal, Paulo Rangel, informó este jueves ante el Parlamento que cuatro ciudadanos portugueses siguen detenidos en Venezuela por razones políticas, y que uno de ellos permanece bajo arresto domiciliario.
Rangel dijo que esos casos presentan dificultades porque las autoridades venezolanas suelen presentar acusaciones por delitos comunes que, a juicio de su gobierno, pueden ser usadas con fines políticos. «Pero estamos convencidos de que en estos cuatro casos son razones políticas», afirmó.
El jefe de la diplomacia portuguesa agregó que su gobierno continúa pendiente de la situación de sus connacionales y confía en obtener avances con la próxima misión que viajará a Venezuela.
La declaración se produjo en un contexto de preocupación por los presos políticos y por los detenidos con nacionalidad extranjera o doble nacionalidad en el país. A comienzos de octubre, la organización no gubernamental Foro Penal reportó 322 presos políticos en Venezuela, de los cuales 31 eran extranjeros o tenían doble nacionalidad.





