La desesperación por hallar víctimas entre edificios colapsados derivó este domingo en un reclamo frontal de vecinos contra un grupo de militares desplegados en Tanaguarena, en el estado La Guaira. Tras la presión de habitantes y voluntarios, los uniformados dejaron la custodia del área y se sumaron a la remoción de escombros con picos y palas.

«Se pegaron a una pared cuando teníamos que sacar a una persona que estaba muerta y ellos de lo más tranquilos en una esquina»

Alexander Mijares

La escena ocurrió cuando ya habían pasado cuatro días desde los dos terremotos que devastaron parte del país. Mientras las posibilidades de hallar personas con vida disminuyen con el paso de las horas, familiares de desaparecidos denuncian que los esfuerzos siguen siendo insuficientes para atender la magnitud de la tragedia.

La protesta se concentró frente a un edificio derrumbado en Tanaguarena

La movilización se desarrolló frente a un edificio derrumbado donde decenas de voluntarios intentaban localizar víctimas. En ese lugar permanecía un grupo de alrededor de veinte militares que, según los presentes, se limitaba a custodiar el perímetro sin intervenir en las tareas de rescate.

Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando un vecino increpó a los uniformados y les gritó: «El país necesita de ustedes. Baja tu arma, baja los plomos». Entre quienes encabezaron el reclamo estuvo Alexander Mijares, un comerciante de 26 años que acudió como voluntario para buscar a una amiga atrapada bajo los restos del edificio.

Mijares también cuestionó que el contingente hubiera sido enviado con armamento en lugar de equipos para colaborar en las labores de emergencia. «¿Por qué no los trajeron en bragas? ¿Por qué no los trajeron con palas y con picos? ¿Por qué los trajeron con fusil y con armas? ¿Dónde está la guerra?», reclamó.

Equipos internacionales rescataron con vida a un padre y su hijo adolescente

En medio del escenario de devastación, una noticia alentadora renovó momentáneamente las esperanzas. Equipos internacionales lograron rescatar con vida a un hombre y a su hijo adolescente que permanecían atrapados bajo una estructura derrumbada. Ambos fueron extraídos por especialistas extranjeros después de permanecer varios días bajo los escombros.

Pese a ese hallazgo, familiares de desaparecidos reconocen que el paso del tiempo reduce las posibilidades de encontrar más sobrevivientes. Héctor Aguilera, de 60 años, espera noticias de cuatro familiares que quedaron atrapados tras el colapso de un edificio. «No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares, nosotros mismos no podemos», afirmó. Más tarde confirmó que ya recuperaron los cuerpos de dos de ellos.

«Sabemos que están muertos, pero aquí estamos esperando la respuesta de las autoridades. No tenemos esperanzas, lo que me quedan son los recuerdos», expresó.

Las operaciones cuentan con apoyo de brigadas internacionales, perros especializados en búsqueda y aeronaves que trasladan equipos y ayuda humanitaria. 24 países enviaron más de 2.700 rescatistas y centenares de toneladas de asistencia para atender la emergencia.

La Guaira concentra gran parte de la devastación. Numerosas construcciones colapsaron por completo y otras quedaron gravemente dañadas, por lo que siguen activos amplios operativos de búsqueda en distintos sectores del estado.