Un satélite militar ruso realizó una serie de maniobras hasta situarse a unos 500 metros de un satélite comercial registrado en Estados Unidos, un acercamiento que especialistas describen como deliberado y que ha encendido sospechas sobre una posible operación de espionaje o sabotaje espacial.

Los aparatos involucrados fueron el Kosmos-2612, lanzado en abril de 2026, y el ICEYE-X36, un satélite de observación terrestre fabricado por la empresa finlandesa ICEYE y operado por su filial estadounidense, ICEYE US. El episodio fue dado a conocer por LeoLabs, compañía estadounidense dedicada a la vigilancia de objetos en órbita, y luego recogido por medios especializados como Ars Technica y Via Satellite.

La secuencia que siguió Kosmos-2612

Según los registros difundidos por LeoLabs, Kosmos-2612 empezó a acercarse a ICEYE-X36 el 15 de octubre, cuando redujo la distancia entre ambos de unos 400 a 210 kilómetros. Al día siguiente, el satélite ruso ya estaba a entre dos y tres kilómetros del aparato comercial.

Durante las jornadas siguientes, continuó haciendo ajustes orbitales que lo colocaron por delante y por detrás de ICEYE-X36, hasta alcanzar una separación estimada de unos 500 metros. Entre el 18 y el 19 de octubre, el satélite ruso comenzó a alejarse y la fase de proximidad terminó, de acuerdo con LeoLabs.

Qué dicen los observadores sobre la maniobra

LeoLabs sostiene que los movimientos corresponden a una aproximación orbital deliberada, una operación que exige planificación, combustible y navegación precisa. La compañía también plantea que Kosmos-2612 podría contar con sensores para determinar su posición respecto de otros satélites, aunque no ha confirmado que disponga de ese equipo.

Investigadores externos revisaron por su cuenta las observaciones. Marco Langbroek, vinculado a la Universidad Tecnológica de Delft, y Theodore Kruczek, de KeepTrack, reconstruyeron el episodio a partir de registros orbitales públicos y hallaron movimientos compatibles con el acercamiento, aunque advirtieron sobre las limitaciones de esos datos para fijar la distancia mínima exacta.

Hasta ahora, Rusia no ha ofrecido una explicación pública sobre el propósito de la maniobra. El Departamento de Defensa de Estados Unidos declinó hacer comentarios cuando fue consultado por el medio Axios, mientras que un funcionario ucraniano confirmó a ese portal que sus fuerzas armadas usan servicios de ICEYE, aunque dijo desconocer si el ICEYE-X36 participa en esas operaciones.

En 2024, Washington advirtió que Moscú trabajaba en un arma nuclear concebida para inutilizar satélites, una acusación que el Kremlin rechazó. Ese mismo año, Estados Unidos también acusó a Rusia de poner en órbita un aparato con capacidades antisatélite, algo que Moscú negó.