Sherry Turkle, investigadora social y profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), sostiene que los chatbots no deberían hablar en primera persona. En una entrevista sobre su nuevo libro, advirtió que las conversaciones íntimas con inteligencia artificial pueden desplazar el contacto humano y que la realidad necesita la presencia de las personas.
Turkle cuestiona el uso de chatbots como compañía
La investigadora contó que comenzó el libro con curiosidad, pero que esa distancia cambió después de entrevistar a personas durante la pandemia. Algunas le dijeron que, mientras sus familias atravesaban dificultades, lo que querían era pasar el rato con un chatbot. Más adelante, al conversar cara a cara con entrevistados, Turkle dijo que la experiencia no le resultó bien.
Según Turkle, las redes sociales acostumbraron a muchas personas a recurrir a una pantalla cuando se sentían tristes o deprimidas. Ahora, afirmó, los chatbots pueden ocupar un lugar aún más cercano: algunas personas los usan para ensayar cómo hablar con su jefe, su pareja o un profesor. La preocupación, señaló, es que esa práctica cotidiana termine convirtiéndose en el objetivo, en vez de servir para preparar conversaciones reales.
La investigadora rechaza que la IA sustituya el diálogo humano
Turkle no afirmó que todos los chatbots sean tóxicos, pero describió su uso como un riesgo. También cuestionó que se presenten como reemplazo de la psicoterapia y sostuvo que una máquina no puede compartir el miedo a la muerte, la enfermedad o el dolor, ni sentir amor por sus hijos.





