La edición milanesa de Vogue World cerró su evento con la participación de un grupo de robots humanoides, un hecho que generó rechazo generalizado y encendió el debate sobre la creciente influencia de la tecnología en las pasarelas internacionales. Durante el acto titulado La Era de la Inteligencia, los dispositivos fabricados por la empresa china Unitree desfilaron al ritmo de la música en la galería, mientras realizaban movimientos y gesticulaciones hacia los asistentes que no tardaron en generar reacciones de desconcierto.
La tensión entre la moda y la tecnología
La presentación fue comercializada originalmente como un tributo a la artesanía italiana y al toque humano en una era digital, lo que contrastó fuertemente con la exhibición mecánica. Las expresiones de incomodidad de personalidades del sector, como la pained expression de Alessandro Michele, director creativo de Valentino, se viralizaron rápidamente en las redes sociales. Mientras que los mismos modelos mecánicos han acaparado titulares globales por sus habilidades de baile o por falling and breaking en apariciones previas, en el ámbito de la alta costura su recepción fue marcadamente distante.
Este acercamiento entre la publicación y los barones tecnológicos ocurre en un momento sensible, marcado por una profunda cost-of-living crisis a nivel global. Críticos del sector y fundadores de empresas emergentes han cuestionado la pertinencia de promover la automatización y la robótica en momentos en que diversos sectores enfrentan la pérdida de empleos y dificultades financieras.
Perspectivas divididas sobre el futuro digital
Especialistas en estrategia digital y diseño argumentan que la inclusión de autómatas en la pasarela representa una visión superficial de la innovación actual. Expertos en el cruce entre arte y tecnología señalan que existen propuestas de ingeniería mucho más avanzadas y significativas que exploran la naturaleza efímera del arte y la humanidad, como las creaciones del dúo artístico AA Murakami, en lugar de recurrir a demostraciones mecánicas que terminan por opacar la propuesta textil.
Pese a las críticas, la alianza estratégica entre la influyente revista de modas y Silicon Valley continúa consolidándose de cara a los próximos eventos internacionales, evidenciando una transformación en la forma en que los grandes medios buscan financiamiento y alianzas en la economía actual.

