La empresa tecnológica Anthropic confirmó que su laboratorio biológico físico en el Área de la Bahía logró un descubrimiento significativo: un nuevo sistema enzimático con propiedades similares a la tecnología CRISPR, utilizada comúnmente en la investigación genética.
Un hallazgo de enzimas ocultas en bacteriófagos
El sistema detectado se encontraba oculto en el ADN de los bacteriófagos, que son virus capaces de infectar y replicarse dentro de bacterias. Según los investigadores, este mecanismo opera de manera similar al CRISPR al realizar operaciones de corte, copia y pegado de material genético.
Dario Amodei, director ejecutivo de la organización, explicó los detalles del descubrimiento y reconoció que un equipo de la Universidad de Stanford había detectado previamente un sistema con similitudes parciales. Amodei escribió en X sobre la relevancia de que el hallazgo fuera impulsado en su mayoría por el modelo de inteligencia artificial.
Seguridad y el futuro de la biología automatizada
El anuncio surge en un contexto donde líderes de la industria tecnológica han advertido sobre los riesgos potenciales asociados a sistemas avanzados, mientras que algunos empleados han señalado públicamente que existen riesgos severos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial. Pese a estas preocupaciones y a los temores sobre bioterrorismo, la compañía mantiene operaciones de nivel de bioseguridad bajo y asegura que los experimentos físicos son manejados por personas.
Otras instituciones académicas también integran modelos de lenguaje en la ciencia médica, como la labor desarrollada en la Universidad de Stanford o los trabajos realizados en la Universidad de California en San Francisco para diseñar enzimas desde cero, sumándose a iniciativas previas en el sector como las herramientas desarrolladas por Google.
