Casi un año en el espacio hizo que el sistema inmunológico del astronauta Scott Kelly estuviera en alerta máxima y cambió la actividad de algunos de sus genes comparado con su gemelo idéntico que se quedó en Tierra.
Los científicos no saben si los cambios son buenos o malos, pero los resultados del exclusivo estudio de los gemelos generaron nuevas interrogantes para los médicos en un momento en que la agencia espacial tiene el objetivo de enviar personas a Marte.
Las pruebas de los dobles genéticos dieron a científicos la oportunidad inédita de monitorear detalles de la biología humana, por ejemplo, cómo los genes de un astronauta se activan y desactivan en el espacio de forma distinta a como lo hacen en Tierra. Un cambio desconcertante anunciado el viernes en una conferencia científica fue que el sistema inmunológico de Kelly se volvió hiperactivo.
“Es como si el cuerpo reaccionara a este ambiente extraño de la misma manera como reaccionaría a un organismo ajeno en su interior”, dijo el genetista Christopher Mason de la Escuela Médica Weill Cornell de Nueva York, quien ayudó a dirigir el estudio. Agregó que los médicos ahora analizan eso en otros astronautas.
