La compañía advierte que la expansión de los agentes de IA obliga a rediseñar sistemas, identidad y velocidad antes de que la carga los sobrepase.
Meta advirtió que la infraestructura construida durante años para usuarios humanos podría necesitar una reconstrucción acelerada para responder al avance de los agentes de inteligencia artificial. Barak Yagour, vicepresidente de ingeniería de la compañía, dijo que tal vez solo queden 20 meses para dar ese salto.
La advertencia fue expuesta durante la charla VB Transform 2026, recogida por Venture Beat, y llega en medio de un despliegue de agentes que ya está multiplicando la demanda sobre los sistemas.
La carga de los agentes creció 30 veces en seis meses
Yagour afirmó que las consultas de agentes que llegan al sistema de Meta se han multiplicado por 30 en los últimos seis meses. Su planteamiento es que la infraestructura que sirve a personas no está preparada para un entorno en el que los principales consumidores sean agentes autónomos.
El directivo resumió el dilema con una frase contundente: “Hemos dedicado 20 años a construir infraestructura para humanos. Quizás tengamos 20 meses para reconstruir todo de cara a un mundo donde humanos y agentes cocreen a gran escala”.
Capacidad, identidad y velocidad: los tres puntos críticos
Meta identifica tres frentes de riesgo. El primero es la capacidad: según Yagour, “un ingeniero genera 10 agentes, y cada uno genera subagentes”, hasta el punto de que “una organización de 1000 personas puede generar la carga de 100.000 usuarios prácticamente de la noche a la mañana”.
El segundo problema es la identidad, porque los sistemas de control de acceso no fueron diseñados para un agente de IA que no es humano, pero sí circula por la infraestructura y toma decisiones por su cuenta. El tercero es la velocidad: estos sistemas pueden escribir código con rapidez, pero ese código todavía debe ser compilado, probado, desplegado y monitoreado.
Del procesamiento por lotes al tiempo real
Yagour también señaló que los modelos de razonamiento están cambiando la forma en que se procesa la capa de datos. No es igual detectar coincidencias por palabras clave que razonar sobre la intención de un usuario, lo que obliga a conservar el historial completo de comportamiento y no solo resúmenes.
En ese contexto, Meta está migrando del procesamiento por lotes, que puede tardar hasta 24 horas en actualizarse, hacia un procesamiento en tiempo real. También avanza desde un almacenamiento opaco hacia uno que entiende su propio contenido y lee solo lo necesario en cada consulta para aliviar la carga de las GPU.
Entornos de datos confiables para frenar el caos
Para contener esa autonomía, Meta apuesta por lo que llama “entornos de datos confiables”. Yagour sostuvo que “la autonomía sin gobernanza no es más que caos”, por lo que cada resultado debe rastrearse hasta su origen y revisarse con cuidado, de modo que los datos compartidos sean fiables y estén controlados.
La propuesta busca dar libertad a los agentes, pero con límites claros y sin exponer los sistemas a errores que puedan desatar problemas mayores.