Marvell Technology presentó un módulo fotónico que, según la compañía, puede conectar memoria de alto ancho de banda con una GPU o una XPU a distancias de hasta 50 metros, en una apuesta por separar la memoria del procesador y aliviar una de las limitaciones de la infraestructura de inteligencia artificial. La divulgación incluyó un mensaje en X.

Qué ofrece el módulo fotónico

La propuesta de Marvell usa enlaces ópticos para conectar memoria HBM y DDR con aceleradores de IA, en sustitución de conexiones eléctricas de cobre. En el diseño descrito por la empresa, el sistema puede agrupar memoria para 16 hosts y combinar alrededor de 1 TB de HBM3e con entre 16 TB y 32 TB de DDR5.

La compañía también describe grupos desagregados que pueden superar los 32 TB, aunque el material divulgado no detalla qué configuración exacta permitiría alcanzar esa capacidad. Marvell presenta este enfoque como una alternativa a la proximidad física estricta que hoy obliga a mantener memoria y cómputo muy cerca.

Según la información difundida sobre la tecnología, el límite eléctrico habitual ronda los 1,5 milímetros, una restricción que complica ampliar capacidad sin añadir más componentes. La fotónica busca sortear esa barrera al transportar los datos como luz a través de conexiones ópticas.

Las cifras que aún deben probarse en operación real

Marvell señala que los enlaces pueden operar con latencias inferiores a 200 nanosegundos y que, en determinados escenarios, el rendimiento de inferencia podría mejorar hasta dos o tres veces. Esa es una afirmación atribuida a la compañía, no una mejora universal garantizada.

La empresa también fija dos referencias de alcance: una distancia máxima anunciada de hasta 50 metros y diseños prácticos de entre 25 y 30 metros sin repetidores. Son escenarios distintos, por lo que la cifra más alta no equivale al alcance esperado en todas las implementaciones.

El interés de la propuesta está en que los aceleradores de IA procesan cada vez más operaciones, pero dependen de recibir grandes volúmenes de datos sin interrupciones. Marvell plantea que la memoria pueda escalar de forma más independiente del cómputo, de modo que un centro de datos agregue capacidad sin comprar necesariamente otro procesador que no necesita para esa tarea.

Aun así, el material disponible no precisa precios, consumo energético ni el costo total de integrar el módulo en una instalación existente. Tampoco confirma que hiperescaladores o laboratorios de IA ya hayan adoptado esta memoria óptica agrupada en producción.

Marvell compartió detalles de esta tecnología en agosto de 2026, durante encuentros como FMS y Hot Interconnects, y luego profundizó en el tema a mediados y finales de octubre. La compañía ubica esta memoria fotónica dentro de su apuesta por la infraestructura de centros de datos de IA, pero la adopción dependerá de que los operadores vean ventajas verificables frente a las arquitecturas actuales.

Por ahora, la propuesta aparece como un intento de aliviar el cuello de botella de memoria en la IA, no como una solución ya validada en despliegues comerciales de gran escala.