Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, sostuvo que la sociedad debe adaptarse con rapidez a la inteligencia artificial y no resistirse a su avance,…
Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, sostuvo que la sociedad debe adaptarse con rapidez a la inteligencia artificial y no resistirse a su avance, al tiempo que pidió establecer nuevas normas sociales para convivir con esta tecnología de forma segura y productiva.
La adaptación como respuesta
En una entrevista con Associated Press, Huang reconoció que la IA despierta temores por la posible pérdida de empleos y por sus riesgos a largo plazo. Sin embargo, insistió en que la reacción no debe ser la prohibición ni el rechazo, sino la integración de estas herramientas en la vida cotidiana y en el trabajo.
Para explicar su planteamiento, comparó el desarrollo de la IA con la aparición del automóvil. Recordó que, en sus inicios, también existía preocupación por los accidentes en las calles, pero la solución no fue eliminar los vehículos, sino crear aceras y pasos peatonales. Bajo esa lógica, afirmó que hoy hacen falta reglas sociales nuevas para convivir con la IA.
Su recomendación fue directa: “Todos deberían usar IA. Simplemente involúcrense con ella”.
La IA y la barrera de la programación
Huang también señaló que la inteligencia artificial puede funcionar como un nivelador entre usuarios con distintos conocimientos técnicos. Según expuso, permite analizar documentos complejos, orientar investigaciones y planificar proyectos usando solo lenguaje humano, sin necesidad de escribir software.
Con ello, sostuvo, más personas podrán ejecutar tareas informáticas avanzadas y reducirse la brecha tecnológica.
La energía, un límite para el avance
Al referirse a la infraestructura necesaria para el crecimiento de la IA, alertó que Estados Unidos está rezagado en la producción de energía. Explicó que el entrenamiento y operación de modelos avanzados exige centros de datos de gran tamaño y con un consumo eléctrico muy alto.
A su juicio, si no se amplía con rapidez la generación eléctrica, el país podría perder competitividad. En ese punto, elogió el enfoque del presidente Trump orientado a aumentar la producción de energía.
Rechazo a que el Estado tome participación en tecnológicas
Huang también descartó la idea de que el gobierno estadounidense deba adquirir acciones en grandes compañías de inteligencia artificial para redistribuir la riqueza que generan. Dijo que no ve claro el objetivo de esa medida.
Argumentó que el crecimiento de empresas como Nvidia, valorada actualmente en unos US$ 5 billones, ya produce beneficios para la población mediante impuestos, creación de empleo en varios sectores y el incremento de los ahorros e inversiones de millones de estadounidenses en la bolsa.
Seguridad nacional y control de exportaciones
Aunque defendió una adopción amplia de la IA, Huang respaldó la aplicación de estándares de seguridad por parte de los gobiernos. Añadió que la seguridad nacional debe ser la prioridad principal en el desarrollo tecnológico, especialmente por la competencia con China.
Al mismo tiempo, advirtió que las políticas de control de exportaciones deben ser precisas y enfocarse en riesgos específicos para no afectar de forma excesiva a la industria.
Una visión personal
Más allá de su rol al frente de Nvidia, Huang se describió como un hombre “aburrido”, cuya vida gira casi por completo alrededor del trabajo y la familia. También reveló que su película favorita es la cinta histórica Kingdom of Heaven, conocida en español como El Reino de los Cielos.