La línea que separa la interacción humana de la sintética se vuelve cada vez más difusa. La empresa Tavus ha presentado Griffin, un modelo avanzado de inteligencia artificial que, en su versión preliminar Griffin-Lite, ha logrado resultados sorprendentes en pruebas de interacción audiovisual en tiempo real.

Un experimento que desafía la percepción

Griffin-Lite: la IA que busca superar el test de Turing en vídeo

Durante un experimento realizado con 54 participantes, el 48% de los sujetos afirmó haber creído que su interlocutora era una persona real tras una conversación de un minuto. Este desempeño marca un hito en lo que la compañía denomina un «test de Turing en vídeo», aunque el concepto dista mucho del planteamiento que Alan Turing publicó en 1950, el cual se centraba exclusivamente en la comunicación escrita para evitar sesgos físicos.

La comparación con otros modelos es compleja debido a la diversidad de protocolos. Por ejemplo, un estudio publicado en PNAS en mayo de 2026 utilizó un método de cinco minutos por escrito, donde modelos con instrucciones de personalidad lograron confundir a los interrogadores con mayor frecuencia. No obstante, la propuesta de Tavus destaca por su arquitectura full-duplex, que permite al sistema observar, escuchar y reaccionar de forma fluida mientras el usuario habla.

Griffin-Lite: la IA que busca superar el test de Turing en vídeo

Capacidades técnicas y regulación

La capacidad de Griffin-Lite ha sido evaluada externamente; NVIDIA incluye este modelo en su benchmark VideoFDB, donde lidera las tablas de percepción y generación, aunque todavía se sitúa por debajo de la referencia humana en términos de naturalidad conversacional absoluta.

A pesar de estos avances, el sistema no está disponible para el público general. La compañía ya comercializa una plataforma orientada a agentes empresariales, pero mantiene a Griffin-Lite como una herramienta de investigación. Ante los riesgos de suplantación, la empresa asegura trabajar en funciones de aviso, un paso necesario ante normativas como la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) de la Unión Europea, que desde el 2 de agosto de 2026 exige informar explícitamente cuando un usuario interactúa con contenido generado por IA.