GitHub ha reforzado su infraestructura a gran escala en 2026 para acompañar el aumento de actividad que está generando el uso de agentes de inteligencia artificial en el desarrollo de software. La plataforma dice que el salto ya se nota en commits, solicitudes de cambio y en la presión sobre sus sistemas.
Más recursos para una carga que no deja de crecer
Según datos publicados por la propia plataforma, GitHub sumó este año cuatro millones de núcleos de CPU, 160 petabytes de almacenamiento de alta velocidad y 50 terabits por segundo de capacidad de red. La empresa presenta esas incorporaciones como respuesta a una demanda creciente, en la que los agentes de IA figuran entre los factores que más empujan la infraestructura.
La magnitud del cambio se aprecia también en la actividad registrada. De acuerdo con Octoverse 2026, la plataforma pasó de 12.900 millones de commits anuales a 34.300 millones en los doce meses terminados en septiembre de 2026, contando repositorios públicos y privados. Solo en ese último mes, GitHub registró 7.380 millones de commits.
Los agentes alteran la forma de trabajar
GitHub sostiene que la expansión de los agentes ya está cambiando el flujo de trabajo. En septiembre, más del 40% de las pull requests —las propuestas para incorporar cambios a un proyecto— comenzaron con un borrador elaborado por un agente de IA que la plataforma pudo detectar; en marzo eran el 17%. La empresa también observó que los repositorios nuevos con archivos de configuración para agentes registraron, de media, ocho veces más commits que aquellos sin esos archivos.
Ese aumento no se traduce automáticamente en más productividad. La propia comparación admite otra lectura: los repositorios con agentes pueden seguir concentrando más actividad porque esos sistemas generan más revisiones, cambios y comprobaciones, no solo porque produzcan mejores resultados finales.
La caída de agosto y la nueva arquitectura
El crecimiento de la demanda ya dejó señales de tensión. El 17 de agosto de 2026, GitHub sufrió una interrupción de siete horas y 47 minutos que afectó a varios de sus servicios. La compañía dijo que el incidente comenzó cuando el tráfico alcanzó un nuevo máximo y un componente crítico de su centro de datos en Estados Unidos no consiguió escalar para responder a la demanda. También reconoció que no había ampliado determinados recursos con suficiente antelación.
Para evitar que el aumento de actividad se convierta en un problema permanente, GitHub está migrando hacia una infraestructura distribuida entre varias regiones de Microsoft Azure y trabaja en separar el almacenamiento del procesamiento, de modo que ambos recursos puedan ampliarse por separado. Además, busca reducir las operaciones que necesitan coordinarse entre sí. En pruebas internas, esa nueva arquitectura ha multiplicado hasta por 35 la capacidad de escritura, aunque ese resultado todavía no representa el rendimiento general de la plataforma.
El caso deja una idea clara: la expansión de la inteligencia artificial no solo acelera la producción de código, también obliga a sostener una infraestructura capaz de absorber mucho más tráfico, más cambios y más procesos automáticos al mismo tiempo.




