Estados Unidos amplió su lista de dispositivos restringidos e incluyó a los robots robóticos avanzados, una categoría que abarca también a los robots aspiradores. La medida, adoptada por la FCC, apunta a productos fabricados en el extranjero que, según Washington, representan riesgos de seguridad nacional.

La FCC sumó robots e inversores a la lista

La FCC, agencia estadounidense encargada de regular las comunicaciones, actualizó su lista de dispositivos restringidos para incorporar a los dispositivos robóticos avanzados. En su explicación, el Gobierno sostuvo que estos productos fabricados en el extranjero suponen “riesgos inaceptables para la seguridad nacional de Estados Unidos o para la seguridad y protección de las personas estadounidenses”.

La decisión no se limitó a los robots. También incluyó a los inversores, los aparatos que transforman la corriente continua de las placas solares en corriente alterna para el hogar.

La prohibición alcanza a los robots aspiradores nuevos

Según The Verge, la medida también afecta a marcas de robots aspiradores y podría dejar fuera del mercado estadounidense a nuevos modelos de ese tipo. El veto aplica a la importación futura: los equipos ya aprobados por la FCC seguirán permitidos.

Estados Unidos amplía veto y golpea a los robots aspiradores

La magnitud del mercado ayuda a dimensionar el alcance de la decisión. IDC reportó más de 24,12 millones de robots aspiradores distribuidos en 2025, en un segmento dominado en gran medida por fabricantes chinos.

Los usuarios que ya tienen uno de estos equipos no se verán afectados por la prohibición, aunque podrían surgir problemas más adelante con piezas de recambio. También es probable que empresas especializadas en limpieza robótica terminen abandonando Estados Unidos.

Washington cerró así la puerta a nuevos robots aspiradores extranjeros en un mercado que, según el texto, ya no cuenta con una industria propia fuerte que proteger.

Imagen de portada | Montaje con fotos de Wikimedia e Iván Linares

Una industria millonaria queda bajo presión

La medida se presenta bajo el paraguas de la ciberseguridad y de la seguridad nacional, pero también tiene un efecto comercial: reduce la competencia para favorecer a empresas locales. El texto original advierte que se trata de una maniobra desproporcionada frente a un mercado en expansión y dominado por fabricantes extranjeros.