Anthropic, conocida por su marketing creativo, lanzó recientemente un anuncio que ha generado inquietud entre los usuarios. Titulado “There’s hope in hard questions”, el spot combina imágenes perturbadoras y un tono sombrío que ha polarizado a la audiencia.

El anuncio y su contenido

El spot comienza con un video de una casa en llamas, seguido de una serie de imágenes estáticas: una multitud vigilada por reconocimiento facial, una persona sin hogar durmiendo en la calle, filas de lápidas en un cementerio y trabajadores en una mina donde supuestamente se extraen materiales para smartphones.

Una voz en off plantea preguntas como “¿Se puede confiar en la IA?” y “¿Quién frena si lo necesitamos?”.

El anuncio no es un típico comercial familiar; al contrario, se alinea con la estrategia de Anthropic de presentarse como la alternativa ética frente a otras compañías de IA.

Reacciones en redes y la crítica del sector

El CEO de OpenAI, Sam Altman, respondió en X con un comentario irónico: post.

Otros usuarios de la industria tecnológica expresaron su descontento: “Anthropic es una empresa increíble. Con la peor comunicación corporativa jamás vista” (comentario), y “Los altruistas efectivos de Anthropic deben vivir en una burbuja de psicosis IA para pensar que esto será bien recibido” (comentario).

Algunos han señalado que Anthropic sigue un “playbook” de marketing que consiste en reconocer los daños de la industria para demostrar que la empresa está mejor posicionada para corregirlos (artículo).

La inclusión de una imagen del Cementerio Nacional de Arlington generó indignación: “No puedo enfatizar lo maldito que es que Anthropic haga un anuncio con esta imagen y pregunte ‘¿Quién frena si lo necesitamos?’” (comentario).

Algunos usuarios volvieron a comentar la imagen del cementerio como “extrañamente siniestra” (comentario).

El anuncio recuerda vagamente a la secuencia de propaganda de “The Parallax View” (video), un thriller paranoico de los años 70 que critica corporaciones malvadas.

En febrero, Anthropic lanzó una serie de anuncios durante el Super Bowl que satirizaba la decisión de OpenAI de incluir anuncios en ChatGPT, generando tanto burla como la ira de su competidor.