Estados Unidos ordenó a las agencias civiles federales dejar de comprar servicios y productos desarrollados por la empresa china de inteligencia artificial DeepSeek y retirarlos de sus sistemas informáticos por preocupaciones de seguridad nacional, según un aviso del Departamento de Seguridad Nacional.
La orden va más allá del producto propio de DeepSeek
El alcance de la medida no se limita al software de la empresa: también cubre productos y servicios de terceros desarrollados con tecnología de DeepSeek, aunque las agencias pueden pedir excepciones.
En el documento, el gobierno estadounidense sostuvo que existen riesgos ligados al manejo de datos de usuarios. Según la orden, información sensible de usuarios del gobierno de Estados Unidos podría quedar accesible para autoridades chinas bajo la legislación de ese país, de acuerdo con el texto del mandato.
Beijing rechaza la medida y amplía el pulso tecnológico
China respondió con reparos. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo el martes en una rueda de prensa oficial que Beijing se opone a “sobredimensionar el concepto de seguridad nacional y politizar los asuntos de tecnología y comercio”. Añadió que China defenderá “los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas”.
La decisión se suma a otras restricciones ya aplicadas por Washington. Una ley aprobada en diciembre de 2025 apuntó al uso de DeepSeek en sistemas de seguridad nacional de inteligencia, y la nueva orden extiende el cerco a agencias civiles federales, tanto en compras nuevas como en sistemas existentes.
El trasfondo es una competencia tecnológica más intensa entre Estados Unidos y China en inteligencia artificial. DeepSeek ha ganado visibilidad con modelos de bajo costo y peso abierto, mientras enfrenta cuestionamientos de gobiernos y reguladores fuera de China desde que su modelo R1 sacudió la industria en enero de 2025.
En paralelo, un reporte de septiembre de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura de Estados Unidos señaló acusaciones contra DeepSeek y otras cinco empresas chinas de inteligencia artificial por presunto uso de destilación de modelos a gran escala para extraer información de sistemas estadounidenses. En la misma línea, OpenAI dijo haber observado intentos sospechosos de destilar sus modelos, y Anthropic afirmó haber detectado intentos no autorizados de recopilar salidas de Claude.
Bloomberg informó además que China evalúa restricciones de exportación sobre 23 tecnologías vinculadas con inteligencia artificial, entre ellas diseños de chips y ciertos modelos avanzados, para atender riesgos de seguridad y mal uso.
En el expediente citado por Washington, la advertencia es clara: el conflicto por la inteligencia artificial ya no se limita a la competencia comercial, sino al control de datos, tecnología y acceso a sistemas públicos.
OpenAI informó al Congreso de Estados Unidos que había detectado intentos presuntos de DeepSeek para destilar sus modelos, mientras Anthropic dijo haber identificado intentos no autorizados de DeepSeek y otros laboratorios chinos para recolectar salidas de Claude.
Las agencias civiles federales, sin embargo, podrán solicitar excepciones caso por caso para mantener o usar herramientas afectadas por la nueva restricción.





